Así que el citatorio que le giró la Fiscalía General de la República a la gobernadora de Chihuahua —para que acuda a comparecer por la investigación que se abrió a raíz de la destrucción de un narcolaboratorio en la que habrían participado elementos de la CIA—, se podría convertir en un factor de cohesión del panismo. Entre quienes conocen de estrategia política, nos hacen ver que de manejarse convenientemente esa crisis podría representar un fuerte envión para el albiazul que, a pesar de su supuesta refundación y al ofrecimiento de candidaturas, nomás no termina de entrar a los espacios de relevancia que generan conversación pública sobre asuntos políticos. Lo anterior viene a cuento porque ayer, en un comunicado, el dirigente nacional de ese partido, Jorge Romero, dijo que en los próximos días darían a conocer distintas acciones y expresiones ciudadanas. En su comunicado puso que éstas serán en defensa de la democracia, de las libertades y de la gobernadora de Chihuahua. Por lo pronto, la primera medida a la que ha convocado es a “alzar la voz” ante la “persecución política”. Será pues, un tema que se vaya construyendo de a poco. Pendientes.


