No hace mucho —apenas el pasado 15 de mayo—, el responsable de diseñar los libros de texto de la Nueva Escuela Mexicana, Marx Arriaga, retomó la ruta del escándalo al llamar a una protesta para exigir la refundación de la Secretaría de Educación Pública encabezada por Mario Delgado. Diez días después del fallido levantamiento —pues dicen que no le fue muy bien con la convocatoria— nos comentan que el viejo guerrero de la cruzada contra los acentos, las comas fifís y cualquier sospecha de neoliberalismo impreso, se lanzó contra su sucesora, Nadia López García, directora de Materiales Educativos de la SEP, quien, de acuerdo con fuentes muy confiables para él, le está preparando una denuncia en tribunales. Según Marx, nos señalan, fiel a su escalada contra las mujeres —recordemos que se negó a incluir a nuestras heroínas en los libros que editó—, López García es una “prianista” y “buena representante neoliberal” a la que colgó el nuevo título de villana, al acreditarle también el despido de “todos los obradoristas” de su dirección. Qué tal.


