Tremendo escándalo, nos dicen, armó el presidente municipal de Metepec, Fernando Flores, cuya imagen ha encendido las redes, después de que se difundiera un video en el que se le ve irrumpiendo en un club deportivo. Fíjese nada más el nivel de la escena: él ingresando al sitio, escoltado por un grupo de hombres, ellos sí trajeados, que portaban armas largas, quienes despejaron del camino del alcalde a algunas mujeres que intentaban restringirle el acceso. Aunque el edil —ya evidenciado en Internet— no tuvo otra que dar explicaciones, nos dicen que sus argumentos generan más dudas y preocupaciones que respuestas creíbles. “Desde el corazón, les ofrezco una sentida disculpa para quienes creen que vieron un actuar excesivo de mi parte”. Esta trifulca, según él, respondió a la necesidad de “restablecer el orden y la paz social”, pues atendió un llamado de auxilio, derivado de un conflicto entre particulares que ponía en riesgo la integridad de los involucrados. Veremos qué opina la Comisión de Derechos Humanos mexiquense, que anunció la apertura de un expediente sobre el caso.
