Desde ayer se señala a la diputada poblana Gabriela Chumacero de casi echar a perder la ceremonia de reconocimiento al equipo Cruz Azul —por haber ganado el torneo de clausura de la liga de futbol profesional— en las instalaciones del Congreso de Puebla. Y es que, se dijo en principio, con tal de aparecer de manera destacada en la imagen protocolaria, la legisladora se habría aproximado sin cuidado a la mesita redonda donde habían sido colocados el trofeo de campeón y uno más al mejor equipo. Este último, con forma de balón de pronto rodó y azotó en el piso. El hecho de inmediato provocó una expresión unánime de reprobación que el director técnico de La Máquina, Joel Huiqui, quien se encontraba en el lugar, trató de calmar. A la legisladora le llovió, porque hay quien señala que fue un descuido suyo el que causó el estropicio. El caso es que ella ha salido a declarar que la caída del trofeo no fue culpa suya sino de Huiqui. “No fui yo, el director técnico fue el que lo tiró porque se hizo pa’tras”, señaló Chumacero. Que le llamen al VAR.

Con carta de AMLO 4T cierra filas con CSP; metiche: oposición

