Y en medio de una contienda que se ha vuelto cotidiana por ver qué partido alberga a los peores políticos, nos dicen que nada bien cayó el show de violencia autoritaria que armó el alcalde de Metepec, Fernando Flores. En nada ayuda a los partidos que lo postularon —PAN, PRI y PRD— el que haya irrumpido con un séquito de hombres armados a un deportivo a dar un espectáculo de golpes y transgresión, supuestamente con fines de pacificación. Y como era de esperarse, desde Morena ya están exigiendo que el edil sea separado del cargo. El diputado Paulo García, quien además es el vocero de la fracción de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, ha advertido: “cuando un alcalde utiliza su poder para intimidar, deja de representar a la ciudadanía y se presenta como el peor rostro de la política: la soberbia del poder. Nadie está por encima de la ley”. Y más aún, le dio un recargón al PAN: “Pedimos que el panismo rompa el pacto de impunidad entre sus políticos prepotentes y violentos. Nadie merece soportar estas actitudes”. Ahí el dato.

“No vamos a desalojar porque es lo que quieren”: Presidenta

