Ocupa 2.o lugar en peligro para civiles

Atiende México el Mundial con alerta de riesgo criminal

Estados sedes del torneo internacional enfrentan panoramas dispares de violencia, revela informe; el registro mide víctimas mortales, ataques contra población civil y grupos armados

Colectivo Antifa Antififa se manifiesta en la CDMX contra la justa, ayer.
Colectivo Antifa Antififa se manifiesta en la CDMX contra la justa, ayer. Foto: Cuartoscuro

México llegará al Mundial 2026 bajo una alerta internacional de seguridad. El país ocupa el segundo lugar mundial en peligro para civiles, sólo detrás de Palestina de acuerdo con el índice de Armed Conflict Location and Event Data (Acled, por sus siglas en inglés). En ese escenario, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, enfrentarán panoramas dispares de violencia, pero con retos para la organización del torneo.

El registro de esta organización mide víctimas mortales, ataques contra población civil, difusión territorial del crimen organizado y número de grupos armados. México reporta más de mil eventos de este tipo en los primeros seis meses del 2026.

  • El Dato: El Acled es una organización no gubernamental especializada en la recopilación, análisis y mapeo de datos sobre violencia política, protestas y conflictos en el mundo.

La alerta llega con un mapa de hechos vinculados con pandillas y cárteles entre el 1 de enero de 2025 y el 25 de mayo de este año. En ese registro, Acled identifica ataques contra civiles, choques entre grupos criminales, enfrentamientos con fuerzas estatales y otros incidentes violentos como las principales amenazas dentro de México.

Según la hoja de resultados del Índice de Conflicto 2025, México ocupa el cuarto lugar general entre los conflictos más severos del mundo y conserva un nivel extremo. El país figura además como el octavo más letal, el décimo sexto en difusión geográfica de los grupos delictivos, el segundo con mayor peligro para civiles y el tercero con mayor fragmentación criminal.

Palestina, México y Ucrania encabezan la medición de peligro para civiles, una categoría que Acled calcula a partir de eventos de violencia dirigidos contra población no combatiente.

En la lista de países analizados, Palestina aparece en primer sitio con siete mil 811 registros de ese tipo, México suma seis mil 263 y Ucrania llega a cinco mil 161 eventos reportados en el mismo periodo de tiempo.

En el caso mexicano, Acled también contabiliza ocho mil 124 muertes por violencia y 113 grupos armados involucrados en, al menos, un evento durante el periodo revisado. La organización ubica esa fragmentación como una de las claves para entender por qué la inseguridad no responde a un solo mando ni a una ruta territorial uniforme.

Dentro de su perfil sobre México, Acled vincula el panorama actual con disputas por economías ilícitas que rebasan el tráfico de drogas. El reporte menciona extorsión, robo de combustible, minería ilegal, contrabando de madera, secuestros, desapariciones forzadas y trata de personas como actividades que alimentan la competencia criminal.

Estos tres últimos delitos son los que causan mayor alerta en el contexto de un evento internacional, en donde el número de víctimas podría aumentar debido al desconocimiento de los visitantes del contexto nacional.

Para la capital del país, el principal dato de riesgo no apunta a un punto específico, como el estadio o sus accesos, sino al volumen de población expuesta a hechos de violencia dentro de la entidad. Acled calcula que 4.1 millones de personas quedan bajo ese indicador, una cifra que coloca a la capital entre los territorios con mayor exposición del país.

Al occidente del país se concentra un componente adicional de riesgo por el peso del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En el análisis sobre las ciudades sedes del Mundial, señaló que “en febrero, tras la muerte de Nemesio Oseguera, El Mencho, la violencia reciente cayó por debajo del promedio, pero esta zona ha mostrado cambios abruptos en ese indicador”.

Guadalajara carga con esa lectura por su ubicación dentro del estado donde nació el CJNG, por lo que el análisis describe a esa organización y al Cártel de Sinaloa (CDS) como dos de las estructuras criminales más poderosas del país, con presencia en varias entidades, alianzas estratégicas y operaciones transnacionales.

Las expertas advierten que la fractura del CDS tras la captura de Ismael El Mayo Zambada en Estados Unidos, el 25 de julio hace dos años, representa otro eje de riesgo en esa región. Ambas sostienen que ese episodio abrió una guerra entre Los Chapitos y la facción leal al líder histórico de la organización que podría traducirse en eventos focalizados de violencia para ganar notoriedad internacional.

Al norte, Monterrey se inserta en un corredor con más confrontaciones entre grupos armados no estatales y fuerzas de seguridad. En un análisis elaborado por María Fernanda Arocha y Sandra Pellegrini, la organización reportó que esos choques crecieron 33 por ciento durante los primeros seis meses de la actual administración federal.

En la capital regia el riesgo estadístico se ubica a escala estatal. Acled estima 4.3 millones de personas expuestas a violencia política en Nuevo León, el nivel más alto entre las entidades donde habrá sedes mundialistas.

El dato no señala amenazas directas contra el estadio ni contra rutas específicas del torneo, pero sí coloca al estado como uno de los principales focos de observación rumbo a la Copa del Mundo.

Bajo ese escenario, la advertencia de Acled no apunta a una cancelación del torneo, sino a un entorno de seguridad que llegará bajo observación internacional.

El país tendrá 13 partidos mundialistas, millones de visitantes potenciales y tres sedes con perfiles distintos de riesgo, mientras los datos colocan a México como el segundo territorio más peligroso del mundo para los civiles.


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