Con la novedad de que 2027 está cada vez más metido en la mente de quienes se anotarán a los procesos internos de sus partidos en aras de buscar, sobre todo, alguna gubernatura. En Michoacán, se ha señalado, la senadora Celeste Ascencio ya hasta le puso fecha, público y micrófono al mensaje de su salida en un acto masivo. Todo, nos dicen, buscando dar cuenta de comportamientos institucionales. Tanto que en este caso hubo miles de asistentes, llamado a la unidad y un tono de arranque político con envoltura de informe legislativo, en el que, de hecho, anunció que solicitará próximamente licencia a la Cámara alta. En estos casos, la liturgia es conocida: primero se informa, luego se agradece al pueblo y, después, si las condiciones “lo permiten”, aparece la precandidatura. Ahora ya no sólo hay destape sino la acción de ponerse “a disposición del pueblo”. Así que 2027 todavía queda lejos en el calendario, pero en Michoacán ya empezó a acomodarse. Y porque ha comenzado a precipitarse la cascada de anuncios, pendientes.
Coahuila: enfila el PRI carro completo; acusa Morena voto comprado
