Buscadoras quiebran última milla y protestan frente al Estadio CDMX

Presuntos integrantes del bloque negro enfrentan a policías con piedras, palos y petardos; destrozan patrulla y saquean establecimientos; reportan que hubo detenidos

MANIFESTANTES ARROJARON las vallas contra los uniformados, ayer, en la periferia del coloso
MANIFESTANTES ARROJARON las vallas contra los uniformados, ayer, en la periferia del coloso Foto: Cuartoscuro

La figura de Elizabeth Mancha se impuso como una herida abierta entre las decenas de policías que resguardaban el puente en el que ella sostenía la fotografía de su hijo. Madre de Mauricio, desaparecido hace cuatro años, gritaba desde lo alto los nombres de algunas de las más de 133 mil víctimas de desaparición que registra el país.

Aun cuando desde temprano varias organizaciones, entre ellas integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), marcharon hacia el Estadio Ciudad de México, antes Azteca, en una movilización cantada desde días previos para atraer los reflectores del Mundial, la presencia policial impidió su avance y los contingentes quedaron prácticamente desintegrados; sin embargo, quienes llegaron a la primera milla fueron las madres buscadoras.

  • El Dato: La SSC solamente refirió que una mujer de 28 años, que habría participado en las agresiones, fue detenida y presentada ante el juez cívico, quien determinó dejarla en libertad.
ENCAPUCHADOS VOLTEARON un auto
y colocaron una barricada.
ENCAPUCHADOS VOLTEARON un auto y colocaron una barricada. ı Foto: Cuartoscuro

Elizabeth fue una de las pocas que logró atravesar cercos de seguridad, vallas metálicas y camiones policiales colocados como muro para llevar su reclamo de justicia hasta las puertas del mítico coloso de Santa Úrsula.

A unos metros de la fiesta que daba inicio al Mundial de Futbol, mientras miles de aficionados celebraban los goles de la Selección mexicana, ella cantaba con la voz rota, acompañada de un ukulele y sujetaba con fuerza la pancarta con la fotografía y el nombre de su hijo.

“Eres la estrella más bella, eres el amor que nunca he de olvidar. Hasta encontrarlos a todos, porque hoy es mi hijo, pero si mañana es el tuyo también te voy a ayudar a buscar”, repetía, acompañada por activistas que montaron un performance artístico con fichas de desaparecidos.

Las madres buscadoras cumplieron su palabra. Aunque no todas alcanzaron el estadio, quienes sí llegaron cargaron también los nombres, los rostros y los expedientes de ausencia que sus compañeras no pudieron llevar hasta ese punto.

  • 56 mil 320 policías participaron en el operativo de seguridad
NI LOS CABALLOS se salvaron de los
ataques con petardos
NI LOS CABALLOS se salvaron de los ataques con petardos ı Foto: Cuartoscuro

A kilómetro y medio de las puertas del estadio, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México encapsularon al resto de las madres buscadoras y a los colectivos de familiares de personas desaparecidas.

En ese punto, los contingentes que habían superado el primer bloqueo policial instalado sobre División del Norte y Tlalpan apenas avanzaron unos metros dentro de la llamada “primera milla” de seguridad del estadio.

Grupos anarquistas empujaron la marcha hasta chocar con los policías casi sobre el puente de Circuito Azteca. El operativo diseñado para blindar la “primera milla” mostró grietas desde ese momento. Los grupos avanzaron más de lo previsto. Desprendieron parte del enrejado del Tren Ligero, lo arrojaron a las vías y provocaron la suspensión del servicio.

MADRES BUSCADORAS protestaron en
paz, aunque lograron colarse.
MADRES BUSCADORAS protestaron en paz, aunque lograron colarse. ı Foto: Cuartoscuro

Todo inició cuando agentes con equipo antimotines intentaron replegar hacia la estación Vergel del Tren Ligero a los manifestantes que buscaban respaldar a los colectivos de familiares de personas desaparecidas y madres buscadoras. Ahí, el conflicto escaló. Los manifestantes, en su mayoría embozados, lanzaron piedras, palos y petardos. Los policías respondieron con extintores y refuerzos, y Tlalpan quedó cerrada en dirección al norte.

  • 200 embozados participaron en agresiones, según la SSC

Sin posibilidad de avanzar, los colectivos decidieron regresar sobre dicha avenida. En el camino lanzaron al aire, como acto de protesta, las flores de cempasúchil que el propio Gobierno capialino había colocado para decorar la vía mundialista.Otros manifestantes tomaron esas flores y las arrojaron contra la Policía que observaban desde el otro lado del Tren Ligero.

En el primer filtro, formado por dovelas de concreto y tres camiones del agrupamiento ecuestre hubo conflictos menores. Manifestantes quemaron llantas de esas unidades y sostuvieron enfrentamientos verbales con algunos policías.

Frente a los camiones, integrantes un colectivo feminista bailaron para exigir justicia por los desaparecidos. Vestidas con faldas regionales y pasamontañas rosa, pronunciaron nombres de personas ausentes al ritmo de letras de protesta.

Casi medio kilómetro atrás quedaron los contingentes de distintas secciones de la CNTE, cuyos integrantes optaron por evitar la confrontación al quedar frente a un muro formado por cientos de civiles que vestían de blanco, que se presentaron como “voluntarios por la paz”. Aseguraron que acudieron sin pertenecer a organización o partido alguno, y que buscaban frenar los disturbios que, dijeron, “le daban mala imagen a un México tan hermoso”.

INTEGRANTES de la CNTE prefirieron
no avanzar para evitar confrontaciones
INTEGRANTES de la CNTE prefirieron no avanzar para evitar confrontaciones ı Foto: Cuartoscuro

Ese grupo recibió reclamos de estudiantes y anarquistas, quienes aseguraron que desde el inicio de la concentración los vieron llegar juntos y atender instrucciones de funcionarios. Tras no poder avanzar, los secretarios generales de diversas secciones de la CNTE ofrecieron un breve mensaje. Ahí aseguraron que mantendrán las medidas de presión para obtener una negociación directa con la Presidenta Claudia Sheinbaum.

De esa forma, la protesta que salió desde Paseos de Taxqueña, con cientos de maestros y la intención de llegar al Estadio Ciudad de México, terminó antes de tiempo, contenida y dispersa.

Pero ese no fue el único punto vulnerable del cerco de la última milla. Manifestantes de diferentes planteles de la UNAM y de la UAM lograron entrar al estacionamiento del coloso de Santa Úrsula, donde tuvieron un primer choque con elementos de seguridad.

Más adelante, la protesta subió de tono y requirió la intervención de la policía montada, además del uso de gases dispersantes. Manifestantes identificados como parte del bloque negro saquearon negocios que aún permanecían abiertos sobre esa avenida.

Incluso, sacaron las autopartes de un taller mecánico y con ellas colocaron una barricada; además, destrozaron una patrulla de la policía y voltearon un auto.

Así, mientras dentro del estadio la fiesta avanzaba entre cánticos, goles y pantallas encendidas, afuera el blindaje de la llamada última milla se puso a prueba. Dos frentes de confrontación rompieron el cerco policial. A unos metros de la celebración, la otra cara del país —la de la protesta, la rabia y las ausencias— logró abrirse paso.

Diversas organizaciones sociales reportaron la detención de manifestantes sin que hasta el momento las autoridades determinaran la cifra exacta.


Google Reviews