Y ha sido la Fiscalía General de la República, a cargo de Ernestina Godoy, la que ya ejerció su derecho de atracción en el caso de la periodista Roxana Guzmán, a quien secuestraron en Nanchital, Veracruz, el martes 2 de junio de este año. Un caso de alto impacto del que incluso hay imágenes de personas armadas ingresando al domicilio de la comunicadora para sustraerla de ahí por la fuerza. Nos aseguran que en esta decisión se debe tomar en cuenta el hecho de que no hubo grandes avances en la investigación del caso de la directora de Pulso Informativo del Sureste a nivel local. Ayer, la fiscal de Veracruz, Lisbeth Jiménez, informó que antier fue notificada de la atracción “y el día de hoy justamente se está entregando esta carpeta en la Ciudad de México, en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión de la FGR”. En Veracruz siguen encendidos los focos rojos sobre el clima adverso para ejercer el periodismo en varias regiones del estado que encabeza Rocío Nahle. Durante la administración de la morenista se han registrado al menos tres periodistas asesinados y dos desaparecidos.
Cuestiona oposición actuación contra madres buscadoras
