Y a propósito de la fama que ha adquirido el pato Merlín —primero en redes sociales y luego en el conjunto de los medios—, mascota de una familia de vendedores de agua del Centro Histórico, resulta que ya apareció quien quiso emularlo, pero, como suele ocurrir en estos casos, para mal. Es conocido que el pato Merlín se viralizó por su curioso andar al lado de sus dueños ataviado con una playera de la Selección Mexicana y calcetines. Ayer incluso la Presidenta Claudia Sheinbaum habló de su caso y hasta dijo que lo llevaría a una conferencia mañanera. Ah, pero no pasó mucho tiempo para que se conociera el caso de la alcaldesa michoacana de Quiroga, Alma Mireya González, que incluso ya fue acusada de maltrato animal, porque resulta que aparece en un video que difundió en redes y en el que se aprecia cómo le llevan un pato a la presidencia municipal también con playera de la selección, pero resulta que se lo pasan sujetado fuertemente de las alas y ella, para sacarse la foto, hace lo mismo mientras dice: ya tenemos mascota. En fin.
Segob y CNDH afianzan trabajo institucional
