El que casi rompe su propia marca de andar desaparecido de sus tareas legislativas y también del ojo público fue el senador de Morena, Enrique Inzunza, quien casi llega a 60 días sin apersonarse en las sesiones de trabajo desde que su nombre salió en la lista negra de funcionarios y exfuncionarios sinaloenses señalados en Estados Unidos por presuntas ligas con el narco en esa entidad. Ayer, 57 días después de este evento canónico, la voz del legislador de Badiraguato sonó en la reunión de la Comisión de Justicia de la Cámara alta, donde se analizaron, entre otras iniciativas, la expedición de la Ley General de Justicia Cívica e Itinerante. Nos piden, no obstante, no emocionarnos tanto, pues puede que el retorno de Inzunza a sus labores —por las que no ha dejado de cobrar— no sea tan duradero, pues nos comentan que su milagrosa reaparición no habría sido posible sin que la referida sesión le permitiera participar de manera remota. ¿Cómo lo ve?

• ¿Y la unidad?

