Para quienes pensaban que Alejandro Moreno había llegado a su límite al quitarse de en medio hasta a los priistas más priistas para reelegirse como dirigente nacional del partido tricolor, nos hacen ver que no es así. Resulta que Moreno Cárdenas echó mano de la garra con la que sabe aferrarse a los cargos, pero esta vez a escala internacional. Ayer, el líder del PRI se reeligió al frente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe por un tercer periodo —de 2026 a 2030—, un cargo que por cierto ocupa desde 2019. Nos explican que esta prórroga le da incluso más vida de dirigente de la que tiene en el propio Revolucionario Institucional, cuyo mandato concluye en 2028, si es que no se le ocurre una manera de extenderlo. Nos comparten que uno de los argumentos desplegados por Alito para permanecer en el principal asiento de esa asamblea regional es que los tiempos actuales exigen liderazgo —claro, como el suyo— cooperación y una posición firme frente a quienes buscan debilitar los contrapesos y limitar los derechos de las y los ciudadanos latinos. ¡Qué tal!

Reanudar relaciones con Ecuador debe evaluarse

