Asimetría en estrategia contra tráfico

México asegura 17 veces más armas que CBP; cruzan desde EU

Aquí, en un año, Fuerzas federales decomisan 9,002, más 1.5 millones de cartuchos y 39 mil cargadores; 78% era de origen estadounidense. Presume embajada 138 dispositivos incautados, la mayor cifra mensual en 8 meses; 521 han sido en su frontera sur y 1,881 en todo su territorio

AUTORIDADES estadounidenses confiscaron 138 armas en Carolina del Norte, ayer
AUTORIDADES estadounidenses confiscaron 138 armas en Carolina del Norte, ayer Foto: Especial

En los primeros ocho meses del año fiscal 2026, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) registró 521 decomisos de armas en la frontera sur, una cifra equivalente a 17 veces menos de las más de nueve mil reportadas por México en la Operación Frontera Norte.

Incluso si se suman todos los decomisos reportados por CBP en el país durante el mismo corte, la cifra queda lejos del balance mexicano. Entre octubre de 2025 y mayo de 2026, la agencia registró mil 881 aseguramientos de armas, municiones y componentes en todo su territorio; en contraste, tan sólo la Operación Frontera Norte acumuló nueve mil dos armas de fuego aseguradas, casi cinco veces más, esto sin incluir un millón 534 mil 58 cartuchos ni 39 mil 212 cargadores reportados por separado.

  • El Dato: El embajador Johnson destacó que, gracias a la coordinación bilateral, un hombre acusado de homicidio fue detenido en EU y será entregado a México para enfrentar la justicia.

La diferencia coloca el peso de la contención del lado mexicano y abre una lectura incómoda para la cooperación bilateral. Mientras Estados Unidos reporta aseguramientos mínimos antes de que el armamento cruce hacia México, las autoridades mexicanas documentan un volumen hasta cinco veces mayor cuando esas armas ya circulan en territorio nacional. Aparecen en vehículos, inmuebles, campamentos, laboratorios o quedan bajo resguardo oficial tras operativos contra grupos criminales.

El tema volvió al centro de la discusión este jueves, cuando el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, anunció el decomiso de 138 armas de fuego, entre ellas dos rifles calibre .50, que traficantes pretendían enviar desde Carolina del Norte hacia territorio mexicano. El diplomático señaló que la incautación fue resultado de una operación encubierta y afirmó que refleja el compromiso del gobierno de Donald Trump para frenar el tráfico ilegal de armas con destino a México.

  • El Tip: Desde el inicio de la Operación Frontera Norte el 5 de febrero de 2025, se han asegurado un millón 534 mil 58 cartuchos, 39 mil 212 cargadores y 131 mil 135 kilos de droga.

Aunque ese operativo representa un golpe relevante, las estadísticas de la CBP para la frontera sur reflejan una tendencia descendente desde 2023. Ese año la agencia contabilizó mil 119 eventos de decomiso de armas y municiones; en 2024 reportó 998; durante 2025 la cifra cayó a 826, y en el año fiscal 2026, con corte a mayo, acumula 521. La serie muestra una reducción constante en los aseguramientos registrados por las autoridades estadounidenses en esa zona fronteriza.

Los datos también advierten que un sólo evento puede incluir varias categorías, por lo que sus reportes agrupan armas, municiones y componentes. Esa metodología amplía aún más la brecha frente a los aseguramientos en México, donde el balance oficial separa armas de fuego, cartuchos y cargadores.

Registros
Registros ı Foto: Especial

Una investigación de Topher McDougal, de la Universidad de San Diego, dimensiona la distancia entre lo que se decomisa y lo que logra cruzar.

El académico estimó que cada año pasan de EU a México entre 85 mil y 135 mil armas, un flujo que rebasa por mucho los registros fronterizos de la CBP. Bajo esa estimación, los 521 decomisos reportados por la agencia estadounidense en la frontera suroeste durante los primeros ocho meses del año fiscal 2026 representan apenas una fracción del tráfico real, lo que refuerza la idea de que la contención en el punto de salida no alcanza para frenar el abastecimiento de las organizaciones criminales en el territorio mexicano.

Pero el problema rebasa los decomisos fronterizos. La Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO) señaló que el tráfico de armas estadounidenses hacia México representa una amenaza de seguridad nacional y que 70 por ciento de las armas recuperadas en México entre 2014 y 2018, enviadas a rastreo, tuvo origen estadounidense. También advirtió que los datos disponibles sólo muestran una parte del fenómeno.

La cifra coincide con los datos del Gobierno mexicano, que aseguran que 78 por ciento de las aseguradas en el país durante la actual administración eran de origen estadounidense, un dato que refuerza el reclamo del país sobre la responsabilidad de Washington en el flujo ilegal hacia el sur. Esta proporción muestra que el problema no termina en la frontera: el armamento que llega a manos criminales tiene como punto de partida el mercado de EU y suele detectarse hasta que ya circula en territorio mexicano.

McDougal, especialista en economía de la violencia, mercados ilícitos y tráfico de armas, junto con Sean Campbell, profesor del Centro para el Periodismo y la Democracia de la Universidad Howard, sostienen que el problema debe atacarse desde el origen del suministro.

Ambos investigadores encontraron que las sanciones regulatorias de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF, por sus siglas en inglés) contra vendedores de armas con licencia pueden reducir entre 20 y 44 por ciento del flujo posterior de armamento traficado.

El análisis concluye que el punto crítico no se ubica únicamente en la línea fronteriza, sino también en el mercado legal estadounidense, donde una parte de las armas es adquirida mediante compradores intermediarios para después ser introducida de forma clandestina a México.

Los autores sostienen que reforzar la supervisión sobre los establecimientos autorizados y sancionar las irregularidades en la venta puede tener un impacto mayor que concentrar los esfuerzos exclusivamente en los cruces fronterizos.

Este panorama ayuda a entender el reclamo diplomático de México. El tráfico de armas no sólo depende de la vigilancia en la línea fronteriza, sino del mercado legal estadounidense, las compras por interpósita persona, el traslado hormiga, el envío de componentes y la capacidad de las redes criminales para mover cargamentos pequeños que no siempre generan alertas aduaneras. Por eso, aunque CBP decomisó armas antes de su salida, México enfrenta una cantidad mucho mayor cuando ya alimentan la violencia criminal.

Para los expertos, la brecha entre CBP y México no sólo refleja una diferencia estadística. También expone el centro del reclamo mexicano: Estados Unidos decomisa una fracción del flujo antes de que cruce, mientras México enfrenta el costo operativo y violento de esas armas cuando ya están en manos criminales.


Google Reviews