Quienes han estado pendientes de la agenda de los expresidentes mexicanos no dudaron en comparar las veces en que Vicente Fox ha conmemorado su llegada al poder, en el 2000, —momento que suele evocar la primera alternancia tras más de 70 años del priismo— y las celebraciones a las que llama Felipe Calderón por su triunfo de 2006. Nos dicen que más allá de si se está de acuerdo o no con Fox, no hay demasiado barullo con que comparta sus memorias, como sí ocurre con Calderón, a quien le llueven las pedradas desde el flanco oficialista, pero también de otros sectores de la opinión pública. La de ayer no fue la excepción. Después de que el exmandatario recordara que “hace 20 años ganamos las elecciones más competidas” en la historia de México, no tardaron en caerle recriminaciones, comenzando por la nueva dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel. “Llegaste a la Presidencia mediante un fraude, sin autoridad democrática ni legitimidad”, le soltó en la misma publicación, en la que, por cierto, también le alcanzó para repartir a Fox. El tema FCH, nos comentan, sigue siendo fuerte para Morena.

Alistan revisión a observaciones de la ASF

