Nos cuentan que el INE acaba de sacarle una tarjeta amarilla a Morena, que encabeza Ariadna Montiel, porque resulta que el partido guinda ha evitado responder a dos solicitudes de información que le han planteado sobre su proceso de credencialización y sobre gastos realizados por su estructura. No queda claro por qué ha optado en algunos casos por responder que no tiene información y en otros por ni siquiera haberla buscado. Con ello, nos comentan, ha permitido que siga habiendo un velo de duda sobre la forma en la que se afilió, según se ha presumido, a 12 millones de personas. Y es que sobre ese tema no se conoce, por ejemplo, cuántas personas fueron afiliadas en cada entidad federativa o cuánto costó elaborar las credenciales, tampoco qué empresa las hizo. La tarjeta amarilla no es menor porque ese apercibimiento, ha dejado claro el árbitro electoral, se puede convertir en la apertura ya de procedimientos de responsabilidad por incumplimiento. Pendientes.

Ven en Palacio nuevo triunfo de la Selección

