En NY

CSP, en la premiación; entrega Balón de Oro

Entre las autoridades, la Presidenta fue la única mujer; da trofeo a Rodri; antes, atestigua último partido en palco con Trump y Carney

SHEINBAUM, ayer, tras la final del Mundial
SHEINBAUM, ayer, tras la final del Mundial Foto: Especial

Al término del Mundial 2026 y en el marco de su visita a Estados Unidos, la Presidenta Claudia Shienbaum Pardo subrayó que la Copa fue una gran celebración de alegría, emoción y que marca la unión entre los pueblos y deja un legado de cooperación, amistad y esperanza para el mundo.

Tras destacar que el deporte demostró su capacidad para acercar a las naciones, refirió que “los tres países anfitriones –Canadá, Estados Unidos y México– demostramos que, cuando trabajamos unidos, somos capaces de hacer realidad grandes proyectos y de dejar un legado de cooperación, amistad y esperanza para el mundo”.

  • El Dato: El canciller Roberto Velasco sostuvo un breve encuentro con el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, a quien felicitó por la organización de la final del torneo.

En un mensaje colocado en sus redes sociales, en el cual compartió fotografías de su participación en la clausura realizada en el MetLife Stadium, felicitó a las mexicanas y mexicanos “por hacer de México la mejor sede y a nuestra Selección Nacional por el gran papel que desempeñó, poniendo en alto el nombre de nuestro país con entrega, talento y orgullo”. Asimismo, extendió la felicitación a España “por conquistar merecidamente el campeonato”.

Momentos antes Sheinbaum, estuvo presente en el palco presidencial, junto a su homólogo estadounidense, Donald Trump; el primer ministro de Canadá, Mark Carney; Melania Trump, esposa del mandatario de EU, el presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), Gianni Infantino, así como los reyes de España, Felipe VI y Letizia, para presenciar la final del torneo entre las selecciones de Argentina y España.

  • 2 veces se ha encontrado Sheinbaum cara a cara con Trump

En diversas imágenes difundidas en redes sociales y en medios de comunicación, se vio a la Presidenta de México compartir con los mandatarios y coanfitriones del torneo, así como con los monarcas españoles, en un ambiente de corialidad y risas previo y durante el encuentro deportivo.

Éste fue el único partido al que asistió la mandataria mexicana, en vivo, debido a que su boleto para el partido inaugural, en el Estadio Ciudad de México, se lo regaló a una niña, que previamente participo en un concurso organizado por autoridades federales. El regreso de la presidenta se realizó el mismo domingo por la noche a México, según información de la Presidencia de la República.

Más tarde la presidenta de México, participó en la ceremonia de premiación de la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde entregó el Balón de Oro al mediocampista español Rodrigo Hernández Cascante, Rodri, reconocido como el mejor jugador del torneo tras el campeonato obtenido por España.

Durante la ceremonia de premiación, Sheinbaum subió al podio junto con diversas autoridades y saludó a los integrantes del cuerpo arbitral, así como a los jugadores de ambas selecciones, entre ellos el capitán argentino, Lionel Messi.

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, entregó las medallas y el trofeo que acreditó a España como nuevo campeón del mundo, mientras que el rey Felipe VI y el primer ministro canadiense, Mark Carney, también estuvieron presentes durante la ceremonia protocolaria, aunque descendieron del podio antes de que la selección española levantara la Copa del Mundo.

Donald Trump, Claudia Sheinbaum, Mark Carney y el rey Felipe, ayer.
Donald Trump, Claudia Sheinbaum, Mark Carney y el rey Felipe, ayer. ı Foto: Especial

CÁLIDA RECEPCIÓN. Ataviada con un traje sastre color verde militar y una rosa en la solapa, la mandataria salió del hotel Kimpton Ashbel New York y saludó a la comunidad migrante que ahí la esperaba, para dirigirse al Met Life Stadium, donde se desarrolló el encuentro por la final.

“¡Es un honor estar con Claudia hoy!” “¡No estás sola!” y “¡Te queremos Presidenta!”, gritaron los migrantes a Sheinbaum Pardo, quien salió del hotel acompañada por el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco.

Sheinbaum llegó a Nueva York durante las primera horas del domingo, donde fue recibida por decenas de mexicanos residentes en Estados Unidos, quienes le dieron la bienvenida con mariachis, flores y muestras de apoyo, antes de las reuniones que sostuvo con el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en el marco de la final de la Copa Mundial.

“Bienvenida Presidenta, los migrantes estamos contigo, te queremos mucho estamos aquí para apoyarte”, le gritaron los asistentes, quienes también aprovecharon para abrazarla y pedirle fotografías.

Durante la jornada del domingo por la mañana y a través de redes sociales, Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de asesores de la Presidencia, destacó el recibimiento que tuvo la mandataria por parte de la comunidad mexicana en el exterior.

“Nuestras hermanas y hermanos mexicanos en el exterior recibieron con entusiasmo a la Presidenta Claudia Sheinbaum a su llegada a Nueva York. Con cariño y muestras de apoyo la reconocen como gobernante que representa la dignidad, soberanía y el orgullo de nuestro pueblo”, publicó.

De acuerdo con la información difundida, Sheinbaum viajó a Estados Unidos, a invitación del Presidente Trump para ver el partido por la final, a bordo de un avión militar, luego de que fuera cancelado el vuelo comercial en el que tenía previsto trasladarse.

En sus redes sociales, la mandataria compartió un video de su llegada a Nueva York, en el que se observa el recibimiento de la comunidad mexicana con gritos y música de mariachi, y el dispositivo de seguridad desplegado por autoridades estadounidenses.

“Gracias por recibirme con tanto cariño en Nueva York. Son más que correspondidos”, escribió la presidenta en un mensaje que acompaña la grabación.

4T defiende viaje de la Presidenta a Nueva York

| Por Claudia Arellano |

Integrantes del Gabinete, legisladores y dirigentes de morena salieron en defensa de la Presidenta Claudia Sheinbaum después de que decidió asistir al partido final de la Copa del Mundo, a invitación de su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, ante las críticas de la oposición, que consideró innecesario el viaje y contrario a las políticas de austeridad.

Personajes de la 4T argumentaron que la asistencia de la mandataria federal es una representación oficial y diplomática, dado que México fue coanfitrión del torneo, junto con Estados Unidos y Canadá.

  • El Dato: El embajador de EU en México, Ronald Johnson, dio la bienvenida a la mandataria con un mensaje en redes sociales donde destacó la coordinación y cooperación.

Los titulares de las secretarías de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; Agricultura, Columba López; Energía, Luz Elena González, y de Educación, Mario Delgado, además de la consejera jurídica, Luisa Alcalde, colocaron publicaciones en redes sociales con el hashtag #Claudia líder mundial y #Claudia es Mundial.

Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, afirmó que México cumplió con éxito su papel como uno de los países organizadores de la Copa Mundial de Futbol 2026 y destacó la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en la ceremonia de clausura del torneo.

“Es un orgullo verla representándonos. Muy merecido para México, porque nuestra participación fue exitosa y ella nos representa dignamente como nación y como pueblo”, expresó.

El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, destacó la presencia de la Presidenta en la ceremonia de premiación del Mundial, al afirmar que representó a México “con dignidad y honestidad” durante el acto protocolario celebrado tras la final del torneo.

A través de sus redes sociales, el legislador subrayó que la mandataria mexicana fue la única mujer ubicada en la primera línea junto a otros jefes de Estado y de Gobierno que asistieron a la ceremonia, esto al compartir una imagen de la mandataria en la ceremonia de premiación.

En tanto, la titular de la Comisión Nacional Electoral de Morena, Citlalli Hernández Mora, y Luis Felipe Calderón Zavala, hijo del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, protagonizaron un intercambio de descalificaciones en redes sociales a raíz de la participación Sheinbaum Pardo en la ceremonia de clausura de la Copa Mundial de Futbol 2026.

La polémica comenzó luego de que Calderón Zavala cuestionó la presencia de la mandataria en Nueva York y aseguró que fue la primera jefa de Estado del país anfitrión en no asistir al partido inaugural de un Mundial desde 1938.

“Claudia Sheinbaum es la primer jefe de Estado que no asiste a la inauguración del Mundial en su país desde 1938. La que le tiene miedo a la rechifla es ella, no mi familia”, escribió.

El hijo del exmandatario también defendió la gestión de su padre al frente del Gobierno federal y sostuvo que fue “el único presidente que tuvo el valor para enfrentar al crimen organizado”, al tiempo que acusó a Morena de proteger a la delincuencia.

En respuesta, Hernández Mora afirmó que la Presidenta acudió a Nueva York en su calidad de jefa de Estado y como representante de uno de los tres países anfitriones del Mundial.

“La Presidenta no va a Nueva York como espectadora de un juego, asiste como Jefa de Estado y como coanfitriona del Mundial”, publicó la morenista, y también dirigió críticas al expresidente Felipe Calderón, a quien calificó como “el ser menos querido en México”, mientras Sheinbaum es querida por el pueblo.

Además, la morenista reiteró los señalamientos sobre un presunto abuso de alcohol por parte dey responsabilizarlo por la estrategia de seguridad implementada durante su administración.

PAN pide a la mandataria reunirse con migrantes

| Por Claudia Arellano |

Legisladores del PAN solicitaron a la presidenta Claudia Sheinbaum aprovechar su visita a Estados Unidos para sostener encuentros con la comunidad mexicana migrante y escuchar de primera mano sus necesidades, al considerar que los connacionales “no son simples remesas”.

El vocero del Grupo Parlamentario en la Cámara de Diputados, Federico Döring, afirmó que la gira de la mandataria por Nueva York debe ir más allá de los actos protocolarios y convertirse en una oportunidad para atender las demandas de los mexicanos que residen en ese país.

“No se trata de montarle recibimientos en Nueva York con la canción de Cielito Lindo, sino que se trata de una visita que debe aprovecharse al máximo”, sostuvo.

  • El Tip: La presencia de Sheinbaum en EU se da en un contexto de tensas negociaciones comerciales y políticas.

El legislador reiteró la postura del blanquiazul de que el Gobierno federal y Morena han privilegiado el aspecto económico de las remesas por encima de la atención a la comunidad migrante. También consideró que la visita representa una oportunidad para mejorar la relación bilateral con Estados Unidos. “Es un buen momento para limar asperezas con el gobierno de Estados Unidos ante una muy fracturada relación por la defensa férrea del Gobierno de Sheinbaum a sus narcopolíticos”, declaró.

Señaló que la Presidenta debería reunirse con mexicanos radicados en Estados Unidos para conocer sus inquietudes y verificar que los consulados mexicanos estén brindando una atención adecuada.

Por su parte, Raúl Torres Guerrero, diputado local migrante, afirmó que los connacionales requieren un gobierno cercano y dispuesto a escuchar sus planteamientos: “Desde el PAN hemos exigido atender, escuchar y solucionar las exigencias de los mexicanos, principalmente en los EU, que tienen necesidades y también propuestas para mejorar sus comunidades”.

En ese sentido, el legislador pidió que se instruya a la red consular mexicana en Estados Unidos a reforzar la atención a los connacionales y mantener un diálogo permanente con las autoridades estadounidenses para avanzar en los acuerdos económicos, comerciales y en materia migratoria.

Gaitas y olés acompañan el festejo español desde México

| Por Elizabeth Hernández |

España conquistó su segunda estrella mundialista después de una final que prolongó la tensión hasta el tiempo extra para estallar en una celebración que comenzó entre manteles gallegos y terminó al pie de la fuente de la Cibeles, en la colonia Roma. Cientos de aficionados convirtieron ese rincón de la Ciudad de México en punto de encuentro para festejar un triunfo que borró, por unas horas, distancias, acentos y diferencias políticas.

Pan recién horneado, mariscos y mantequilla marcaron el ambiente en la Casa Gallega, donde las mesas se ocuparon al filo de la una de la tarde. Familias enteras, jóvenes y adultos mayores portaban la camiseta de la Furia Roja mientras buscaban un lugar frente a las pantallas.

  • El Dato: Los ecos de la victoria de la selección española también alcanzaron pantallas gigantes en el Zócalo capitalino y congregaciones en el Ángel de la Independencia.

La puntualidad del partido impuso el ritmo en el ambiente del restaurante. Entre porciones de tortilla española y empanadas, la pelota comenzó a circular. Cada avance levantaba murmullos, los intentos frente al arco provocaban gritos y las intervenciones de Emiliano Dibu Martínez arrancaban golpes sobre las mesas. El portero cerró una y otra vez el camino hacia el título, mientras los seguidores alternaban aplausos con gestos de frustración.

Las faltas elevaron el tono. Hombres y mujeres se incorporaban de sus sillas para reclamar tarjetas que el árbitro tardó en mostrar. Algunos extendían los brazos hacia las pantallas, otros discutían las decisiones con los de sus compañeros de equipo. Meseros con platos en las manos sorteaban aquel movimiento como si atravesaran un medio campo congestionado.

Nada permitía distinguir la procedencia de los asistentes en el salón. El acento afrancesado de un catalán de edad avanzada convivía con la voz brusca y breve de una adolescente que gritaba el nombre del país Vasco, tierra de sus padres. En torno a ambos, resonaban expresiones de distintas regiones, mezcladas a los colores rojo y amarillo en los minutos más decisivos.

La paella acompañó el cierre de la primera mitad y los callos al estilo madrileño llegaron durante el complemento. Sobre la cancha, el marcador mantuvo la incertidumbre. En el comedor, las conversaciones se concentraron en los cambios, la resistencia argentina y las oportunidades que España no conseguía consolidar.

Cuando concluyó el periodo regular, el festejo quedó aplazado y la agonía recibió media hora adicional. Las copas de vino reemplazaron algunos platos, la crema catalana apareció como último respiro y los cánticos comenzaron a imponerse sobre cualquier charla. “Olé, olé, olé” y “a por ellos” acompañaron cada recuperación, desborde o aproximación al área.

El alivio llegó desde los pies de Ferran Torres. Su anotación rompió la tensión acumulada frente a las pantallas y desató abrazos entre personas que, apenas unas horas antes, no se conocían. Hubo puños en alto, lágrimas y llamadas apresuradas a familiares del otro lado del Atlántico.

Tras el pitido final, las servilletas volaron por encima de las mesas y la segunda Copa del Mundo dejó de ser una posibilidad. España volvía a proclamarse campeona, mientras sus seguidores en México respondían con saltos, porras y banderas desplegadas entre las sillas. Los últimos minutos de angustia cedieron ante un ruido continuo que rebasó los muros del establecimiento.

Una estudiantina con traje de callejoneada irrumpió entonces en el salón. Mandolina, guitarra y pandereta sustituyeron las discusiones tácticas. A cada “¡Que viva España!”, la multitud respondía “¡Que viva!”, mientras una bota de vino circulaba entre aficionados que aún conservaban la mirada fija en las repeticiones del gol.

Pero la fiesta no cabía ya en aquel comedor. Familias y grupos de jóvenes salieron hacia el corazón madrileño de la capital mexicana. Desde distintos puntos de la colonia Roma, camisetas de varias épocas avanzaron con un mismo destino. Algunas llevaban nombres de figuras actuales; otras recordaban a las generaciones anteriores de la selección nacional española.

En pocos minutos, la réplica de la fuente de la Cibeles quedó rodeada por insignias nacionales, espuma, bombos y porras. El monumento trasladó a México una tradición asociada con los grandes festejos futbolísticos de Madrid. Las banquetas se llenaron y el tránsito perdió espacio.

La victoria permitió que esos símbolos compartieran el mismo perímetro, aunque las consignas revelaron desacuerdos sobre la monarquía o el gobierno del presidente Pedro Sánchez.

Ser español, con sus identidades regionales y posiciones contrapuestas, formó parte de una celebración que, por momentos, unificaba y después devolvía las diferencias. Unos gritaban vivas al rey, otros respondían con mensajes políticos, y muchos más preferían concentrarse en el resultado deportivo. La segunda estrella permanecía como punto común.

La noche cayó sobre la Cibeles, pero nadie parecía dispuesto a marcharse. A miles de kilómetros de España, familias enteras abrazaron una victoria que también les devolvió, por unas horas, los sonidos y afectos de la tierra que dejaron atrás pero que los unió en esperanza.

Bajo las banderas ondeó algo más que un campeonato. Estaban Cádiz, Galicia, Asturias, Cataluña y el país Vasco, reunidos en una glorieta mexicana. Cuando el mariachi tocó El Rey, algunos cantaron con la voz quebrada. La segunda estrella brillaba lejos de casa, aunque esta tarde la distancia pareció desaparecer.

La derrota deja un silencio que atraviesa las fronteras

| Por Claudia Arellano |

El último silbatazo no sólo terminó la final del Mundial de 2026. También apagó las voces, los cantos y las ilusiones de decenas de argentinos que, a miles de kilómetros de Buenos Aires, habían encontrado en un pequeño restaurante de la colonia Narvarte un refugio para sentirse cerca de casa.

En Palermo Soho, un rincón de Argentina en la Ciudad de México, el ambiente cambió en cuestión de segundos. Los abrazos de consuelo ahogaron los gritos de gol. Las banderas albicelestes permanecieron inmóviles sobre los hombros de sus dueños y el silencio comenzó a cubrir las mesas donde, apenas unos minutos antes, reinaban las porras y la esperanza.

Aficionados argentinos se abrazan tras el final del encuentro.
Aficionados argentinos se abrazan tras el final del encuentro. ı Foto: Claudia Arellano y David Patricio|La Razón

En un celular comenzó a sonar “No llores por mí, Argentina”, del musical Evita. Nadie la había elegido como banda sonora del momento, pero parecía escrita para acompañar las lágrimas que empezaban a aparecer entre los asistentes.

El Fernet se había terminado mucho antes del final del encuentro. Sobre las mesas quedaron algunos alfajores que pocos pudieron terminar. Había quienes intentaban encontrar consuelo en un café, mientras otros simplemente miraban fijamente la pantalla donde las imágenes mostraban a Lionel Messi con el rostro desencajado y lágrimas en su rostro.

  • El dato: en una plaza de Reforma 222 se registró una pelea adentro y afuera, tras el partido, entre aficionados mexicanos y argentinos, sin que pasara a mayores.

Frente al televisor nadie hablaba. Algunos bajaban la mirada. Otros buscaban una explicación imposible.

Entre ellos estaba Carlos Pappa, quien viajó desde Argentina hasta la Ciudad de México. Las paredes cubiertas con fotografías de Diego Armando Maradona y Lionel Messi, los murales que cuentan la historia del Fernet y el aroma de las empanadas hacían olvidar por momentos que afuera seguía siendo la colonia Narvarte.

Cuando terminó el partido, Carlos permaneció unos minutos sin levantarse de su asiento.

Hinchas albicelestes, afuera de un restaurante de la CDMX.
Hinchas albicelestes, afuera de un restaurante de la CDMX. ı Foto: Claudia Arellano y David Patricio|La Razón

“Da bronca... siento que el equipo podía dar mucho más”, alcanzó a decir mientras trataba de contener el enojo. Había cruzado un continente para vivir una fiesta y terminó compartiendo una derrota con desconocidos, y su hermana.

A unos metros, Rebeca tampoco podía apartar la mirada de la pantalla. Mientras la transmisión mostraba a Messi llorando, ella dejó que las lágrimas corrieran libremente. “Entiendo que el futbol se gana con goles, pero para nosotros era una esperanza”, dice con la voz entrecortada.

Explica que dejó Argentina hace algunos años por la complicada situación económica que atraviesa su país. Desde entonces vive en México, pero cada partido de la selección es un vínculo con la tierra que extraña.

“Argentina está viviendo momentos difíciles. Esto era una alegría para todos, un respiro, algo que nos unía”, cuenta mientras seca sus ojos.

Para quienes emigraron, el Mundial nunca fue solamente futbol. Durante semanas, Palermo Soho se convirtió en una extensión de Buenos Aires. Ahí se compartieron mates, anécdotas, recuerdos de infancia y la nostalgia de quienes encontraron en México un nuevo hogar sin dejar de mirar hacia el sur del continente.

  • 201 mil argentinos son residentes temporales o permanentes

Este domingo también compartieron el dolor. Momentos atrás, todo era felicidad . “Hoy esto parece Buenos Aires”, comentó a La Razón, entre sonrisas Claudia Siluehn, propietaria del lugar. Aunque nació en México, fue una temporada viviendo en la Patagonia la que cambió su vida. Ahí descubrió la cocina argentina y decidió traer un pedazo de ese país a la capital mexicana.

“Quería que quien extrañara Argentina pudiera sentarse aquí y sentirse en casa”, cuenta, mientras supervisa que no falten las empanadas ni el chimichurri. Desde que comenzó la Copa del Mundo, explica, el restaurante se ha llenado en cada partido de la selección argentina y este domingo no fue la excepción.

Las paredes decoradas con imágenes de Buenos Aires, los colores celeste y blanco y el sonido del mate golpeando sobre las mesas hacen olvidar por momentos que, al cruzar la puerta, lo que espera es el tráfico de la Ciudad de México.

No es casualidad. La comunidad argentina ha crecido de manera importante en el país durante los últimos años. Aunque el Inegi registra alrededor de 19 mil residentes, diversas estimaciones sitúan la cifra entre 20 mil y 100 mil, impulsada por la migración económica. La mayoría se concentra precisamente en la Ciudad de México y la Península de Yucatán.

Las cifras de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación muestran que entre 2020 y 2025 ingresaron a México un millón 851 mil 44 personas de nacionalidad argentina. De ellas, 201 mil 500 obtuvieron la condición de residentes temporales o permanentes, equivalente al 10.8 por ciento del total de ingresos.

El crecimiento ha sido constante. Mientras en 2020 se registraron 10 mil 343 residentes temporales o permanentes, para 2024 la cifra alcanzó 82 mil 170, el nivel más alto del periodo.

“Ellos vienen de un país maravilloso, a otro país maravilloso que los trata espectacular, que les da oportunidades, que los recibe con un cariño que muy pocos otros países”, afirma la gerente del lugar.

Y dice que en Palermo Soho la idea de uniónparece materializarse. “Mexicanos y argentinos comparten mesa, intercambian pronósticos y brindan como si se conocieran de toda la vida. Un grupo afina los primeros cánticos mientras otro reparte abrazos a quienes llegan con la camiseta de la albiceleste y hoy toco llorar juntos”.


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