El senador sinaloense Enrique Inzunza Cázarez reapareció públicamente para anunciar su separación del grupo parlamentario de Morena, aunque decidió conservar su cargo y dieta como legislador y el fuero constitucional que le corresponde.
El legislador comunicó este miércoles su determinación mediante una carta dirigida al coordinador guinda en la Cámara alta, Ignacio Mier, en la que sostuvo que se trata de una decisión personal, basada en sus convicciones y en su defensa de los principios constitucionales.
“Soy jurista por formación y sostengo que es la política la que debe ajustarse a la Constitución y no ésta a la política”, afirmó Inzunza Cázarez.

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- El Dato: El legislador acumuló 118 días de ausencia física, con una sola participación virtual en sesión de comisiones.
Su reaparición ocurre después de que durante casi cuatro meses no se le vio de manera presencial en el pleno del Senado, luego de que el pasado 29 de abril se dio a conocer públicamente una imputación de autoridades estadounidenses en su contra y se informó que era requerido en extradición, junto con otros nueve funcionarios y exfuncionarios del gobierno de Rubén Rocha Moya, por sus presuntos nexos con Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa.
Desde entonces, Inzunza permaneció alejado de la Comisión Permanente, que se extendió hasta esta semana. A pesar de su ausencia física de los trabajos legislativos durante ese periodo, el senador continuó cobrando con normalidad su dieta como integrante de la Cámara alta.
Durante ese periodo se mantuvieron los cuestionamientos sobre su situación política y jurídica, así como las peticiones de integrantes de su propio partido para que solicitara licencia temporal del cargo. Sin embargo, Inzunza decidió no hacerlo.

En lugar de dejar el Senado y permitir que su suplente ocupara el escaño, optó por separarse únicamente del grupo parlamentario de Morena y mantenerse como senador sin partido.
En la carta enviada a Ignacio Mier, coordinador de los senadores de Morena, a través de la que le informó su decisión, el senador sostuvo que no busca abandonar sus responsabilidades como legislador, sino ejercerlas de manera independiente.
“Por estricta convicción personal, he tomado la decisión de separarme del grupo parlamentario de Morena, para ejercer mi cargo de Senador de la República de manera independiente y conforme a la rectitud de mis deberes”, señaló Enrique Inzunza.
Argumentó que durante los últimos cuatro meses ha enfrentado una “feroz campaña de calumnias y diatribas, luego de que una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos difundiera, sin aportar hasta el día de hoy una sola prueba, con imputaciones falsas, dolosas y carentes de todo sustento, a la sazón del escándalo de violación a la soberanía y la seguridad nacional de nuestro país, por la injerencia de agentes de la CIA en contubernio con autoridades de Chihuahua”.
En específico, atribuyó la acusación a la defensa de la soberanía que encabezó desde la tribuna del Senado, para solicitar que se deslindaran responsabilidades de las personas participantes, nacionales y extranjeras, en esa grave vulneración del orden constitucional.
Acusó que “el objetivo final de esta embestida (…) es otro, alguien que posee el mayor liderazgo moral y político de la nación (...) Sería una cobardía y un error, consentirlo o permitirlo. Es preferible, como decía Altamirano, vivir o morir entre las fieras, que inclinar la frente ante los tiranos y dar un abrazo a los traidores.
En su posicionamiento, también planteó que su separación de Morena tiene como propósito evitar que la controversia que lo rodea termine afectando la imagen del partido y del movimiento político al que pertenece.
“No daré elementos a la derecha conservadora ni a nadie, para que se pretenda cuestionar un movimiento de transformación que representa las causas de los más humildes y laboriosos, lo mejor del gran pueblo de México”, sostuvo.
La decisión de Inzunza también modifica el margen del bloque oficialista para alcanzar la mayoría calificada en el Senado, al quedar con 86 senadores (66 de Morena, 14 del PVEM y seis del PT), exactamente el número de votos requerido para alcanzar la mayoría calificada de las dos terceras partes de los 128 integrantes de la Cámara alta.
El escenario abre además un nuevo frente para Morena en el Senado, debido a que cualquier ausencia o voto en contra dentro del bloque oficialista podría resultar determinante en las votaciones que requieran mayoría calificada. La salida de Inzunza de la bancada reduce así el margen de operación política del grupo mayoritario.
Fernández Noroña le da espaldarazo
Por Tania Gómez
EL SENADOR morenista Gerardo Fernández Noroña salió en defensa de su excompañero de bancada Enrique Inzunza, y consideró que el legislador no debe solicitar licencia ni separarse del grupo parlamentario.
Fernández Noroña calificó los señalamientos en contra del sinaloense sobre sus presuntos vínculos con el crimen como una campaña de “linchamiento mediático” y sostuvo que, hasta ahora, no se han presentado una prueba que sustente las acusaciones.
“No, yo no soy partidario. Hay toda esta campaña de linchamiento que hay contra los compañeros, porque no hay una sola prueba”, afirmó el senador.
Fernández Noroña consideró que Inzunza enfrenta un escenario complicado ante la presión pública y mediática, al advertir que los señalamientos han generado un juicio anticipado: “Me parece que su posición es muy difícil, porque ya los veo. Se le van a ir encima y va a ser de linchamiento. No los han juzgado y ya están condenados por los medios de comunicación”.
También respaldó la decisión de Inzunza de acudir públicamente para responder a los cuestionamientos y defender su trayectoria: “Entiendo la decisión de venir, dar la cara, defender su trayectoria, su persona, su identidad, su trabajo”.
El legislador negó, además, sugerirle a Inzunza abandonar la bancada de Morena o solicitar alguna medida para apartarse de sus responsabilidades.
Dirigencia guinda se deslinda: “Sus acciones serán su responsabilidad”
| Por Claudia Arellano y Tania Gómez |
La decisión de Enrique Inzunza Cázarez de separarse del grupo parlamentario de Morena, pero conservar su escaño en el Senado, generó una serie de reacciones dentro del partido, que se deslindó por completo del sinaloense al señalar que, ahora, “sus acciones serán su responsabilidad”.
En conferencia de prensa, la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, señaló que el partido había planteado la posibilidad de que el legislador se separara temporalmente de su escaño, pero Inzunza no comunicó previamente a la dirigencia su decisión de dejar el grupo parlamentario.
Por ello, explicó que, a partir de su determinación de separarse de la bancada, el partido no puede asumir responsabilidad por las decisiones que tome.
- El dato: EL ANUNCIO se dio en el contexto de la segunda licencia que solicitó Rubén Rocha, otro señalado por EU, tras un breve regreso de 32 horas al frente del Ejecutivo estatal.
“Al determinar el separarse del grupo parlamentario, desde ahora sus opiniones y sus acciones serán exclusivamente bajo su actividad personal”, dijo.
“Queríamos que pidiera licencia”, sostuvo Montiel Reyes al ser cuestionada sobre la situación del senador, tras recordar que “nadie está por encima del movimiento y de nuestra causa”.
Sobre si Inzunza debe continuar en el partido, señaló que lo analizará cuando se reúna con los integrantes de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ).
- 22 horas de licencia pidió Inzunza en mayo pasado
Por separado, el coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, confirmó que al legislador se le planteó solicitar licencia y dejar el escaño para que su suplente ocupara el cargo.
“Se le hizo una invitación. Él no la atendió y decidió de manera personal separarse del grupo (parlamentario). Respetamos eso”, declaró, tras rechazar que hubiera presión del partido para obligarlo a abandonar la bancada: “No, no, nosotros no. Es una decisión personal”.
El legislador también señaló que cualquier determinación sobre la permanencia de Inzunza en Morena corresponde a los órganos partidistas. Señaló que, una vez conocida la determinación del senador, la bancada ha optado por respetarla y concentrarse en su agenda legislativa.
El senador morenista Higinio Martínez, quien se perfila para presidir el Senado, pidió respetar la decisión y sostuvo que separarse de la bancada no implica dejar de ser legislador: “Es la decisión personal que tomó. Está en su derecho y yo no la voy a cuestionar porque está en su derecho”.
Imelda Castro Castro, recién nombrada coordinadora de Defensa de la Transformación para Sinaloa, también tomó distancia de Inzunza y sostuvo que lo congruente era que solicitara licencia, al tiempo que cuestionó que mantenga el fuero constitucional mientras enfrenta investigaciones.
“Él debió haber pedido licencia desde hace más de 100 días, que se dieron las acusaciones desde el 29 de abril. Lo congruente es que pida licencia esté en el grupo parlamentario que esté (...) El que nada debe, nada teme ¿Por qué aferrarse al fuero constitucional?”.
Por separado, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, evitó emitir una postura sobre la permanencia de Inzunza Cázarez y afirmó que corresponde al propio legislador y a su grupo parlamentario valorar la situación: “Es la paz. No me voy a meter con ningún senador, no actuaré con imprudencia. Será la Cámara de Senadores la que decida y él, en lo personal, el que decida si mantiene su posición”.
El también presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) hizo referencia al llamado realizado por la Presidenta Claudia Sheinbaum, quien planteó que cada integrante del movimiento debe evaluar si su permanencia o actuación contribuye o afecta al proyecto político.
Oposición acusa “simulación” en salida
| Por Tania Gómez | y Claudia Arellano
Legisladores de oposición coincidieron en que la separación del senador Enrique Inzunza Cázarez de la bancada de Morena fue una “simulación”, y exigieron que tanto él como el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se pongan a disposición de las autoridades para ser extraditados a Estados Unidos.
“Lo del senador Inzunza es una simulación separarse de Morena y estar en el Senado de la República, es la incongruencia de Morena, que siempre lo hemos dicho, es igual al caso del exgobernador Rubén Rocha Moya”, dijo el senador priista Pablo Guillermo Angulo.
El legislador planteó que el sinaloense deje su cargo y se entregue a las autoridades y cuestionó la postura de Morena en el caso: Lo que debería hacer Inzunza es renunciar al Senado de la República, es ponerse a disposición de las autoridades y lo que tendrían que hacer las autoridades mexicanas es extraditar a Estados Unidos. ¿A qué le tiene miedo Morena? A que Inzunza o Rocha Moya vaya a Estados Unidos y señale que fue López Obrador quien dio las indicaciones de coludirse con el crimen organizado. Porque esos son los señalamientos que se están dando en el Senado”.
- El Tip: políticos del PVEM y el PT, aliados de Morena, se pronunciaron por que el senador se aparte del cargo en la Cámara.
Federico Döring, vocero de los diputados federales del PAN, calificó como una “simulación” la decisión de separar a Inzunza de la bancada morenista y cuestionó que el senador conserve su cargo y, con ello, el fuero constitucional: “¿Creen que con separarlo de la bancada ya con eso van a poder eludir su responsabilidad como narcos del bienestar?”.
La diputada panista Paulina Rubio sostuvo que Morena pretende deslindarse políticamente de Inzunza al retirarlo de su fracción, pero consideró que esta decisión no cambiará la percepción de la ciudadanía sobre los vínculos que, consideró, existen entre integrantes de la Cuarta Transformación y el crimen organizado.
“La sociedad de México no olvidará que en la 4T son un gobierno que camina de la mano del crimen organizado. Podrán tratar de engañarse ellos mismos creyendo que limpian con eso la imagen de su narcopartido; sin embargo, en la memoria de todas y todos está que las estructuras del gobierno están corrompidas por elementos que integraron a sus filas que cogobiernan justamente con el narcotráfico”, sostuvo.
Sobre el cambio de administración en Sinaloa, con la llegada de Graciela Domínguez, el coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira, consideró que esto no representa una ruptura con el gobierno de Rubén Rocha, sino un “gatopardismo” que podría mantener las mismas estructuras políticas frente a la crisis de seguridad que atraviesa la entidad.
También cuestionó la designación de Imelda Castro como coordinadora de los trabajos de Morena en Sinaloa, y afirmó que el partido mantiene al frente de su estructura estatal a integrantes del mismo grupo político identificado con el exgobernador: “Son de los mismos.... En Sinaloa los de Morena siguen con el equipo de @rochamoya_”.
En el mismo sentido, Paloma Sánchez, senadora del PRI por Sinaloa, cuestionó la definición de Imelda Castro como coordinadora para la transformación en la entidad y afirmó que su designación representa la continuidad del proyecto político de Rocha Moya.

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