DOS CIUDADANOS mexicanos se declararon culpables este jueves ante la justicia federal de Estados Unidos por delitos vinculados con tráfico de armas, metanfetamina y traslado ilegal de personas. Una de las acusadas, María del Rosario “N”, también admitió el delito de conspiración para proporcionar apoyo material al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización que Washington clasificó como terrorista extranjera.
Ambos fueron acusados formalmente en abril de 2025 junto con otros integrantes de la red por los hechos relacionados con tráfico de armas, narcóticos y otras conductas incluidas en el expediente. Después de esa acusación, el Gobierno de México transfirió a los acusados a Estados Unidos con fundamento en la Ley de Seguridad Nacional.
La acusada, de 40 años, reconoció que acordó con otras personas adquirir armamento en territorio estadounidense para entregarlo a integrantes del CJNG en México. De acuerdo con documentos judiciales citados por el Departamento de Justicia, conocía que el grupo realizaba actividades que incluían toma de rehenes, asesinatos y uso de explosivos.
En agosto de 2023, la mexicana negoció con agentes encubiertos la compra de 20 fusiles tipo AK-47 y dos rifles calibre .50. El precio pactado ascendió a 66 mil dólares y el arsenal tendría como destino México, donde serviría para respaldar operaciones relacionadas con el tráfico de metanfetamina y otros narcóticos hacia Estados Unidos.
Por su parte, Gustavo “N”, de 29 años, actuó como intermediario para transferir tres mil dólares a un agente encubierto como anticipo de la operación de compraventa. El 21 de agosto de ese año, los dos cómplices acudieron a un punto acordado en la ciudad de El Paso, Texas, con los 63 mil dólares restantes y recibieron las armas antes de ser detenidos.



