La que sorprendió ayer con duros cuestionamientos a su líder, Jorge Romero, fue la panista Adriana Dávila Fernández, al anunciar su renuncia a la Comisión Permanente del Consejo Nacional blanquiazul, debido a que considera que hay aguas muy turbias en las decisiones de su partido en relación con el proceso electoral del próximo año. Según la legisladora, la dirigencia de Romero, con la que, confesó, ya acumula varias diferencias, dejó de propiciar una discusión efectiva y terminó por tolerar “la simulación, la incongruencia y la inacción”. Dávila citó el ejemplo de Veracruz, donde, aseguró, la definición de cientos de candidaturas ocurrió “en cuestión de minutos, a ciegas y sin sustento alguno”, sin revisión seria de trayectorias, sondeos, mediciones objetivas o deliberación. Según la denuncia de la exlegisladora, ese método provocó renuncias de militantes, una historia que, advirtió, se repite en otros estados donde se renovarán gubernaturas en 2027. Tsss.

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