Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, reconoció que nuestro país ha hecho más que nunca para combatir a los cárteles del narcotráfico, pero consideró que esos esfuerzos todavía son insuficientes y advirtió que la amenaza tendrá que ser confrontada “de una forma u otra” si la cooperación bilateral no alcanza.
El funcionario sostuvo que Washington prefiere actuar en conjunto con el Gobierno mexicano y calificó esa vía como el escenario ideal, aunque dejó abierta la posibilidad de enfrentar a esas organizaciones bajo otro esquema, sin precisar qué medidas contemplaría.
“Nuestra esperanza y nuestra intención es hacerlo en asociación con México. Eso es lo ideal. Pero, eventualmente, esa amenaza tendrá que ser confrontada de una forma u otra. Nuestra esperanza es hacerlo de manera cooperativa con México”, afirmó.
Desde la Embajada de Estados Unidos en Quito, Ecuador, donde habló ante periodistas tras viajar al país para reunirse con el presidente Daniel Noboa y abordar asuntos en materia de seguridad y narcotráfico, el secretario de Estado colocó a las organizaciones criminales mexicanas entre las principales amenazas regionales.
El funcionario estadounidense sostuvo que nuestro país enfrenta un desafío de mayor dimensión por el tamaño de su territorio, así como la capacidad económica y operativa de estos grupos criminales. “Creo que para nadie es un misterio que hay vastas regiones en México que no están gobernadas por el Estado. Están controladas por estas organizaciones narcoterroristas”, declaró.
El secretario estadounidense reconoció las acciones emprendidas por las autoridades mexicanas contra estos grupos criminales, pero sostuvo que queda mucho trabajo por hacer. “Han hecho más que nunca antes para perseguir a estas organizaciones, pero todavía no es ni remotamente suficiente”, señaló.
El titular de la diplomacia estadounidense aseguró que Washington ya planteó al Gobierno mexicano la necesidad de ampliar las acciones contra el narcotráfico y mantener la coordinación bilateral. “Ellos lo saben, se lo hemos expresado y esperamos trabajar de manera cooperativa para hacer más, porque al final la cabeza de la serpiente son estos cárteles en México”, afirmó.
A partir de ese diagnóstico, el secretario de Estado sostuvo que esas organizaciones representan una amenaza tanto para el gobierno de Trump como para las instituciones y la población mexicana. Entre los ejemplos que mencionó incluyó los asesinatos de candidatos políticos, jueces y periodistas que investigan las actividades del crimen organizado.
También señaló que los cárteles cuentan con amplios recursos económicos y han incorporado nuevas herramientas a sus operaciones. Entre ellas mencionó drones que, de acuerdo con el funcionario, ya utilizan para intentar trasladar drogas y personas a través de la frontera con Estados Unidos.
“Estos grupos son muy peligrosos. Están muy bien financiados. Necesitan ser confrontados”, expresó.
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