Acalorado debate en San Lázaro

Avanza en Diputados tras acalorado debate reforma contra doble nacionalidad

Diputados aprueban el dictamen que establece ese requisito para Presidencia, gubernaturas y Jefatura de Gobierno; pasa al Senado para su análisis, discusión y eventual votación

LA CÁMARA de Diputados, ayer, al sesionar sobre la reforma
LA CÁMARA de Diputados, ayer, al sesionar sobre la reforma Foto: Especial

La Cámara de Diputados aprobó, por mayoría calificada, el dictamen de ley que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para quienes se postulen a los cargos de la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

La reforma obtuvo 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención. Morena, Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Partido del Trabajo (PT) respaldaron el dictamen, mientras que PAN, PRI y Movimiento Ciudadano votaron en contra. La única abstención correspondió al diputado del PVEM, Jorge Luis Villatoro.

Tras un debate acalorado, se aprobó en lo general y particular el dictamen que modificará los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y establece que, quienes pretendan ser registrados como candidatos a los cargos del Poder Ejecutivo, deberán renunciar a cualquier otra nacionalidad distinta de la mexicana. La medida no contempla otros cargos de elección popular, como legislaturas o cargos locales.

  • El Dato: Al entrar en vigor, el Congreso de la Unión y los estados tendrán un plazo de 90 días naturales para adaptar todas sus leyes secundarias a esta nueva exigencia.

Al fundamentar el dictamen, el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Leonel Godoy Rangel, sostuvo que la reforma busca garantizar que quienes encabecen los poderes Ejecutivos mantengan un vínculo jurídico y político exclusivo con México.

Explicó que una persona mexicana, que tenga cualquier otra nacionalidad, deberá prescindir de ella para poder ser registrada como candidata o candidato a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

Desde la oposición, el diputado del PAN Germán Martínez Cázares cuestionó que la nacionalidad sea utilizada como mecanismo para garantizar la soberanía.

El panista planteó que la soberanía que debe defenderse es la democrática, mediante instituciones sólidas y con Estado de derecho. También lanzó críticas contra gobiernos y funcionarios de Morena, al vincular el debate sobre soberanía con señalamientos sobre seguridad y presuntos vínculos con organizaciones criminales.

El diputado priista César Alejandro Domínguez calificó el dictamen como una “falsa premisa” y sostuvo que el artículo 32 constitucional ya contempla reglas para el ejercicio de derechos de mexicanos con otra nacionalidad.

La diputada de Movimiento Ciudadano Iraís Virginia Reyes cuestionó que la doble nacionalidad sea utilizada como criterio para determinar quién puede ejercer plenamente sus derechos políticos.

“¿Puede haber distintos niveles de mexicanidad?”, planteó desde la tribuna sostuvo que una segunda nacionalidad no determina el compromiso con México y afirmó que la soberanía implica que el Estado tenga instituciones capaces de investigar y sancionar a funcionarios que traicionen la confianza, independientemente del partido al que pertenezcan.

La emecista rechazó que un mexicano por nacimiento tenga que demostrar una mayor vinculación con el país por contar con otra nacionalidad: “Ningún artículo de nuestra Constitución debería convertir a un mexicano por nacimiento en un mexicano con menos derechos”.

En San Lázaro, la discusión se concentró en los alcances del requisito de nacionalidad única y en sus posibles efectos sobre mexicanos que tienen doble nacionalidad. Tras su aprobación en pleno, tanto en lo general como en lo particular, la reforma pasa al Senado de la República en los próximos días para su análisis, discusión y eventual votación.

Dilema, lealtad al Estado o los derechos políticos

| Por Claudia Arellano |

LA DISCUSIÓN de la reforma sobre la doble nacionalidad en la Cámara de Diputados abre el debate sobre si poseer dos nacionalidades supone un conflicto de lealtades para quienes pretendan encabezar el Poder Ejecutivo y si la restricción puede afectar los derechos políticos de mexicanos que tienen otra nacionalidad.

Especialistas consultados por La Razón plantean cuestionamientos jurídicos sobre la necesidad y los alcances de la modificación, que no elimina la doble nacionalidad, sino que establece restricciones de elegibilidad en cargos al Poder Ejecutivo.

La propuesta, que modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, plantea que, quienes aspiren a esos cargos, no tengan ni adquieran otra nacionalidad o, en caso de tenerla, renuncien a ésta antes de solicitar su registro como candidatos.

Una vez en el cargo, tampoco podrían adquirir o solicitar otra nacionalidad, utilizar un pasaporte extranjero, ejercer derechos políticos ante otro Estado o acogerse a su protección diplomática.

El Gobierno federal sostiene que, quienes ocupen los principales cargos del Poder Ejecutivo, deben tener únicamente la nacionalidad mexicana. La Presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado que el propósito es garantizar que quienes aspiren a encabezar el Poder Ejecutivo Federal, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno, coloquen el interés de México por encima de cualquier otro.

Diputados y diputadas de Morena votaron en favor de la ley que prohíbe la doble nacionalidad para ocupar cargos como titular del Ejecutivo Federal, gubernaturas o la Jefatura de la Ciudad de México
Diputados y diputadas de Morena votaron en favor de la ley que prohíbe la doble nacionalidad para ocupar cargos como titular del Ejecutivo Federal, gubernaturas o la Jefatura de la Ciudad de México ı Foto: Cuartoscuro

Uno de los cuestionamientos más relevantes proviene del exprocurador general de la República y exsecretario de Relaciones Exteriores, Ignacio Morales Lechuga, quien sostuvo que la reforma parte de una confusión entre dos conceptos jurídicos diferentes: nacionalidad y ciudadanía.

Explicó que los artículos 30 a 32 constitucionales regulan la nacionalidad y los artículos 34 a 38 establecen las reglas relativas a la ciudadanía y los derechos políticos. Así que, tener otra nacionalidad no elimina la condición de mexicano.

Santiago Corcuera Cabezut, expresidente del Comité contra las Desapariciones Forzadas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), consideró que la reforma constitucional podría ser innecesaria, debido a que la Carta Magna ya contiene disposiciones relacionadas con la nacionalidad mexicana y el acceso a cargos públicos.

El especialista José Carlos Rojano advirtió que la propuesta puede generar controversias relacionadas con derechos humanos y políticos, porque México reconoce, desde 1990, la posibilidad de que sus nacionales tengan otra nacionalidad.


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