Presume la frontera más segura

Johnson: quiere EU un México sin interferencias de narcoterroristas

El embajador destaca decomisos y coordinación bilateral contra los cárteles; Larry Rubin pide una estrategia conjunta; subrayan la necesidad de combatir al crimen organizado

EL DIPLOMÁTICO estadounidense, ayer, en la American Society of Mexico.
EL DIPLOMÁTICO estadounidense, ayer, en la American Society of Mexico. Foto: Especial

La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca cooperación con México para que ambas naciones sean seguras y prósperas; sin embargo, no desea hacerlo desde el intervencionismo extranjero, pero tampoco a través del crimen organizado, el cual controla a las comunidades del país, aseguró el embajador Ronald Johnson.

“Estados Unidos quiere ver a un México que sea soberano frente a la interferencia maliciosa del exterior, pero también a un México que sea soberano y libre de la interferencia interna de organizaciones criminales y cárteles transnacionales que aterrorizan y controlan comunidades”, señaló en el marco de la 5.a Convención Binacional de la American Society (AmSoc).

  • El Dato: El presidente Donald Trump calificó el martes a México como el “epicentro de la violencia”. Pidió combatir a los cárteles y advirtió que, “si no pueden, lo haremos por ustedes”.

El diplomático estadounidense agregó que, gracias a la cooperación y al intercambio de información entre ambos países, se han logrado importantes avances en materia de seguridad, como contar con una “frontera más segura”, el incremento en la incautación de fentanilo y otras drogas en México, y el decomiso de armas en EU.

“Desde que la Presidenta Sheinbaum asumió el cargo, México ha incautado más de 500 toneladas de narcóticos, incluidas 80 toneladas en el mar, y esas incautaciones incluyen más de dos toneladas de fentanilo y 9.5 millones de pastillas de fentanilo. Esas cifras se traducen, casi de forma literal, en vidas salvadas”, añadió.

Afirmó que, gracias a estas acciones, las muertes por sobredosis de fentanilo en su país han disminuido 35 por ciento, lo que equivale a salvar alrededor de 35 mil vidas al año. “Es realmente importante. Tenemos más trabajo por hacer, pero es mucha gente y estoy muy orgulloso de ello”.

Puntualizó que ambas naciones han “hecho más que nunca” para frenar el flujo de actividades ilegales que cruzan la frontera. Mencionó que las autoridades estadounidenses han decomisado más de 50 mil armas de fuego antes de que llegaran a manos de grupos delictivos.

“Nuestra cooperación conjunta respaldó operaciones importantes contra algunas de las redes criminales y líderes de cárteles más violentos en México… Vamos tras la red completa: los traficantes, los lavadores de dinero, las empresas fachada, los facilitadores y todos los que ayudan a que estas redes funcionen”, acotó.

Durante su intervención, el embajador de EU en México citó al presidente Donald Trump para reafirmar la colaboración positiva con el Gobierno mexicano en la lucha contra el crimen organizado:

“La protección y la seguridad llegarán a México. Estoy muy orgulloso de decirles que mantenemos una muy buena relación con el gobierno mexicano. Hemos logrado grandes avances. Ellos tampoco quieren a los cárteles. Y cuando llegue ese día, toda esta región será un lugar mejor, más seguro y más hermoso para vivir y prosperar”, concluyó.

EVITA CONDENA. Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico (AmSoc), evitó condenar una eventual ofensiva de Estados Unidos contra los cárteles en territorio mexicano, pese a ser cuestionado directamente sobre si una acción de este tipo sería justificable y contraria al derecho internacional, luego de que se diera a conocer que el gobierno de Trump habría frenado ataques aéreos ante la cooperación del Gobierno mexicano en materia de seguridad.

Ante la pregunta directa sobre si la operación de los grupos criminales justificaría una acción de ese tipo, sostuvo que los cárteles han provocado daños durante años tanto en México como en Estados Unidos; sin embargo, insistió en que el combate al narcotráfico debe realizarse mediante la colaboración y estrategias acordadas entre ambos gobiernos.

“Yo creo que cualquiera quisiera que la inseguridad parara y las personas responsables de ello sean llamados a justicia. Entonces, la violencia nunca se justifica y el trabajo se tiene que hacer conjunto”, afirmó Rubin, quien agregó que México y Estados Unidos deben estar alineados para establecer “lo que sí y no se puede hacer” en la lucha contra el narcotráfico.

El directivo añadió que, pese a que aún hace falta trabajo por hacer, la labor del titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, para contener el crecimiento de los grupos criminales y detener a sus integrantes, así como la coordinación que mantiene con las autoridades estadounidenses, es positiva.

Sostuvo que el narcotráfico no puede considerarse un problema exclusivo de México, pues mientras en el país operan organizaciones criminales, Estados Unidos enfrenta el consumo de drogas, por lo que ambos gobiernos requieren asumir que se trata de un fenómeno compartido para avanzar en su combate.

Asimismo, aseguró que aún existen pendientes en la relación bilateral en materia de seguridad, particularmente para llevar ante la justicia a políticos involucrados con el narcotráfico, un punto en el que consideró necesaria una mayor colaboración entre México y Estados Unidos.

Rubin planteó que es necesario que ambos gobiernos adopten el denominado Tratado de Lucha contra el Crimen propuesto por la American Society of Mexico, con el objetivo de establecer una estrategia común frente al narcotráfico y se delimiten las acciones de cada país. La intención, sostuvo, es mantener a México y Estados Unidos “alineados en lo que sí y no se puede hacer” para combatir a los grupos criminales.

CDS extiende red hasta Kansas

Por Elizabeth Hernández

Una red al servicio del Cártel de Sinaloa convirtió la ciudad de Wichita, en Kansas, en punto de distribución de fentanilo, metanfetamina y cocaína mediante cargamentos trasladados desde Arizona y otros estados. La operación terminó con 15 acusados declarados culpables, entre ellos Euriel Talavera, identificado como jefe de esta célula y condenado a 19 años de prisión.

La investigación estableció que Talavera tenía contacto regular con integrantes del grupo criminal en México y coordinaba una célula que movilizaba grandes cantidades de droga.

“Cuando los investigadores conocieron un acuerdo para llevar 160 mil pastillas falsificadas de Percocet mezcladas con fentanilo a Wichita para su distribución, las fuerzas del orden establecieron vigilancia, observaron el intercambio y, después de una parada de tránsito, interceptaron las drogas”, señaló el fiscal federal Ryan A. Kriegshauser.

A partir de diciembre de 2022, autoridades federal de EU y el Departamento de Policía de Wichita comenzaron a seguir las actividades de la organización. Las pesquisas determinaron que el Cártel de Sinaloa controlaba el esquema de distribución.

“Los cárteles como el de Sinaloa no sólo trafican drogas, trafican muerte. Si trabajan para un cártel, los encontraremos, construiremos el caso y llevaremos todo el peso de las fuerzas federales hasta su puerta”, afirmó Rick Sabatini, agente especial interino.


Google Reviews