Sigue lucha de padres de los 43

Pagan años de búsqueda con desgaste, afección...

Familiares de las víctimas enfrentan enfermedades y envejecimiento por lucha de más de una década; advierten que el caso es parte de la problemática de desapariciones en México

nuevas generaciones de la normal rural Isidro Burgos se suman al clamor de justicia. Foto: David Patricio|La Razón

Doce años después de la desaparición de los 43 normalistas, seis padres y dos madres han muerto sin conocer el destino de sus hijos desaparecidos en Iguala. Las familias que continúan la búsqueda enfrentan además enfermedades, envejecimiento y el desgaste acumulado de más de una década de movilizaciones.

Mientras el expediente por la desaparición de los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa ha transitado por tres gobiernos federales y distintas etapas de investigación, seis padres y dos madres han muerto sin conocer el destino de sus hijos, de acuerdo con el recuento más reciente de familiares.

Para ellos, el tiempo no significó olvido. Cada año transcurrido fue una nueva cuenta en la espera; cada 26 de septiembre, un recordatorio de que sus hijos no habían regresado a casa.

  • El Dato: Organizaciones civiles informaron el pago de 3.7 millones de euros del fabricante de armas Heckler & Koch a Alemania por la exportación ilegal de fusiles G36 a México.

La primera de estas pérdidas ocurrió en 2018, cuando murió Minerva Bello Guerrero, madre de Everardo Rodríguez Bello. Ese mismo año falleció Tomás Ramírez Jiménez, padre de Julio César Ramírez Nava.

La lista aumentó en 2021, con las muertes de Saúl Bruno García, padre de Saúl Bruno Rosario, y Bernardo Campos Cantor, padre de José Ángel Campos Cantor. En 2022 murió Ezequiel Mora Chora, padre de Alexander Mora Venancio, uno de los estudiantes cuyos restos fueron identificados durante las investigaciones del caso.

La búsqueda volvió a perder a uno de sus integrantes en 2025, cuando murió Donato Abarca Beltrán, padre de Luis Ángel Abarca Carrillo. Meses después falleció Genoveva Sánchez Peralta, madre de Israel Caballero Sánchez.

La pérdida más reciente ocurrió en agosto de 2026, con la muerte de Francisco Rodríguez Morales, padre de Everardo Rodríguez Bello. Su esposa, Minerva Bello, había muerto ocho años antes sin saber el destino de su hijo.

  • El Tip: Asociaciones defensoras se han sumado a los reclamos contra la actuación de la CNDH en el caso.

Así, una familia que durante años buscó a su hijo terminó enfrentando una segunda ausencia: primero desapareció Everardo y después murieron sus padres sin conocer su paradero.

La historia de Ayotzinapa no sólo puede contarse desde los expedientes judiciales, las declaraciones ministeriales o las reuniones entre familiares y autoridades. También puede medirse en las sillas que quedaron vacías durante las conferencias de prensa, en las fotografías de los estudiantes que sus padres continúan llevando a las movilizaciones y en los rostros de quienes ya no pudieron llegar a otro aniversario.

Cristina Bautista, madre de Benjamín Ascencio, ha señalado que el movimiento de familiares ha perdido ya a dos madres y seis padres, mientras otros integrantes enfrentan problemas de salud derivados de años de desgaste.

La cifra resume una de las dimensiones menos visibles de la tragedia: la búsqueda de los 43 también ha transcurrido mientras sus familias envejecen.

Los padres que comenzaron a recorrer instituciones y calles en 2014 eran, en muchos casos, hombres y mujeres campesinos que dejaron sus comunidades para exigir una respuesta. Algunos murieron antes de obtenerla.

La desaparición de los estudiantes ocurrió durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. La investigación continuó durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, que creó nuevas instancias para esclarecer los hechos y presentó nuevas líneas de investigación. Ahora, bajo el Gobierno de Claudia Sheinbaum, las familias mantienen la exigencia de conocer el paradero de los jóvenes y acceder a información que consideran indispensable para esclarecer lo ocurrido.

“El tema de la desaparición es un problema fuerte, no solo le duele a 43 padres y madres, en Guerrero, también hay cientos y miles de desaparecidos en el país, no es exclusivo del caso Ayotzinapa y también lamentablemente vemos que las cifras van en aumento”, dijo Isidoro Vicario, abogado de las familias de los 43 jóvenes desaparecidos, en referencia a los padres que ya no están y por aquellos que siguen en búsqueda de sus hijos.

Advirtió que el caso Ayotzinapa forma parte de una problemática más amplia de desapariciones en México. Destacó que en Guerrero el caso permitió visibilizar el fenómeno y propició la organización de familiares en colectivos de búsqueda, pero señaló que las desapariciones continúan.

En agosto de 2026, después de reunirse con la Presidenta Claudia Sheinbaum, los familiares reconocieron avances en las investigaciones, pero señalaron que éstos no eran suficientes para resolver el punto central de su demanda: conocer qué ocurrió con los 43 estudiantes y dónde se encuentran.Entre sus reclamos permanece también la exigencia de acceder a información en poder del Ejército que las familias consideran relevante para esclarecer la desaparición. A casi 12 años de aquella noche, la investigación continúa abierta y las familias mantienen su exigencia de verdad y justicia.

Cada aniversario de Ayotzinapa vuelve a poner los nombres de los estudiantes en las calles con 43 fotografías que exigen justicia, pero detrás de cada una de ellas existe una familia que durante más de una década ha tenido que aprender a vivir con una ausencia que no tiene explicación definitiva ni alcanza la justicia.

Ocho de quienes comenzaron esa búsqueda ya no están. Murieron padres y madres. Quedaron hermanos, esposas, hijos y otros familiares para continuar el reclamo a quienes se les une el legado de la normal rural Isidro Burgos.

Y, mientras se acerca un nuevo 26 de septiembre, las fotografías de los 43 vuelven a levantarse sobre las calles.

Blindan Bellas Artes, Palacio Nacional y SCJN

| Por Claudia Arellano|

Autoridades capitalinas colocaron barreras metálicas alrededor de edificios públicos y puntos emblemáticos del Centro Histórico de la Ciudad de México antes de las movilizaciones por el duodécimo aniversario de la desaparición de los 43 normalistas en Ayotzinapa.

Personal de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) capitalina colocó, desde la madrugada del viernes, estructuras metálicas en los alrededores del Palacio de Bellas Artes y el Palacio Nacional, como parte del dispositivo preventivo implementado ante las movilizaciones convocadas por familiares de los estudiantes desaparecidos en septiembre del 2014.

Familiares y alumnos de escuelas normalistas se manifiestan en la SCJN, ayer, durante la jornada de protestas. ı Foto: Cuartoscuro

También fueron colocadas vallas en las inmediaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), uno de los puntos contemplados dentro de la jornada de movilizaciones de las familias y estudiantes manifestantes.

  • El Tip: La movilización para el aniversario de los 43 normalistas desaparecidos está convocada hoy en el Ángel de la Independencia para partir hacia el Zócalo a las 11:00 horas.

El edificio Guardiola, ubicado en la esquina de Eje Central Lázaro Cárdenas y la calle Francisco I. Madero, también fue rodeado con estructuras metálicas. El inmueble alberga actualmente oficinas administrativas y espacios vinculados al Banco de México (Banxico).

La instalación de las vallas ocurre un día después de que madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos protestaran frente a las instalaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), donde exigieron ser recibidos por su titular, Rosario Piedra Ibarra.

La protesta forma parte de la jornada de movilizaciones que realizan las familias de los estudiantes y alumnos de distintas normales rurales rumbo al aniversario de la desaparición ocurrida en Iguala.

  • 2014 fue el año en que desaparecieron los estudiantes

El viernes 25 se realizó un mitin frente a la SCJN, mientras que este sábado 26 se llevará a cabo la marcha nacional por el aniversario de la desaparición de los 43 normalistas, con concentración en el Ángel de la Independencia y recorrido hacia el Zócalo capitalino, a las 16:00 horas.

Las movilizaciones se desarrollan en medio de los reclamos de las familias para que se esclarezca el paradero de sus hijos.


Google Reviews