No debe torcerse para satisfacer apetitos personales, asegura

Monreal: La justicia no puede entrar al terreno peligroso de la politización

El líder de la Jucopo en el Senado señala que ésta debe ser a secas, sin torcerse; narra que en su libro La infamia detalla embates a su familia por un presidencialismo abusivo desde Zedillo, Fox y FCH; adelanta reforma para dar “sacudida” al sistema de justicia

Ricardo Monreal
Ricardo Monreal, en entrevista con La Razón.Foto: Eduardo Cabrera, La Razón
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Circula el nuevo libro del senador Ricardo Monreal, La Infamia (Miguel Ángel Porrúa, 2020): una argumentación que busca enterrar de manera definitiva el recurrente propósito que ha subsistido ya dos décadas de vincularlo a él o a integrantes de su familia, a través de falsedades y fake news, recalca, con el narcotráfico y el crimen organizado.

Un hilo conductor alimentado de documentos judiciales y referencias periodísticas, que deslegitima la acusación hecha en 1998, cuando salió del PRI para contender por la gubernatura de Zacatecas bajo las siglas del PRD, y el caso de la bodega deshidratadora de chiles, de 2009, del que aún la semana previa a la salida de su libro se dio cuenta que pretendía ser reciclado en Zacatecas —entidad a la que su hermano David se menciona fuertemente como quien se perfila a ser candidato a la gubernatura.

En entrevista con La Razón, Monreal habla también del caso Lozoya y descarta que pueda darse algún manejo sesgado del mismo.

“La justicia no puede entrar al terreno peligroso de la politización. La justicia es justicia a secas. La justicia no puede de ninguna manera viciarse, torcerse y satisfacer apetitos personales o de venganza política”, señala el legislador, quien en estos días alista un amplio foro con representantes del sector para “darle una sacudida”.

P: Es La Infamia una especie de ajuste de cuentas con algunas circunstancias del pasado que, señala en el libro, se recicla cada ciertos años.

Ricardo Monreal Ávila (RMA): Es un libro que habla sobre una experiencia personal, una experiencia de vida y una experiencia familiar. De manera frecuente es usado este tema para golpear a la familia y para descalificar cualquier aspiración política de algún miembro de la familia o incluso, en pleno proceso (electoral), como guerra sucia. Explico paso a paso cómo se ha desmontado y clarificado toda la guerra sucia y las fake news o las falsedades que se utilizaron. El libro intenta articular los capítulos de esta mentira que a través de los años lamentablemente en algunos círculos se convirtió en verdad. Y obviamente se describe con pruebas indubitables, judiciales, ministeriales y electorales que todo fue un ardid, una maquinación, una maniobra con el interés de destruir a un adversario. Eso fue con (Felipe) Calderón y, por cierto, ahora se ha desnudado todo lo que había: una justicia selectiva, una construcción de expedientes en contra de adversarios políticos para vincularlos con el tráfico de drogas y así terminar con la carrera política o con la oposición que representábamos frente a estos gobiernos.

P: El uso faccioso de la justicia como una recurrencia de la política quizás difícilmente se pueda modificar. ¿Es así?

RMA: Para mí es un episodio negro de la justicia. En el caso nuestro logramos desmontar toda esa mentira, pero ¿cuántas familias, cuántas personas no lo pudieron hacer y algunos murieron estigmatizados o incluso sus familias están estigmatizadas? Eso es lo grave de haber politizado la justicia y vivir este panorama negro en un periodo donde era una simulación la guerra contra el narcotráfico, que ahora ya está desnudándose en las cortes, desgraciadamente extranjeras, como la de Nueva York, donde está vinculado a proceso quien era secretario de Seguridad Pública y que era quien generaba todo este proceso de persecución a adversarios políticos por indicaciones del Presidente. Ahí demuestro cómo incluso su propia procuradora señala que no hay ningún elemento que vincule a la familia, en el 2011 y aún después, cuando David (Monreal) es candidato a gobernador, el propio (Felipe) Calderón va a Zacatecas a denostarnos a la familia y decir que estamos vinculados al narcotráfico, a la sazón y al calor de una campaña política que fue para ayudarle al PRI. No al PAN, al PRI y todos se montaron en ella. No hubo partido que no se montara, el PRI, el PAN, el PRD, todos nos atacaron en su momento. Por eso el libro es muy oportuno.

Para mí es un episodio negro de la justicia. En el caso nuestro logramos desmontar toda esa mentira, pero ¿cuántas familias, cuántas personas no lo pudieron hacer y algunos murieron estigmatizados?

P: Este libro es también una especie de antídoto para proteger los legítimos intereses que tiene su hermano David por la gubernatura de Zacatecas.

RMA: Sí, en parte es que la gente se entere de lo que nos sucedió como familia, porque seguramente algún hermano o hermana, somos 14, o sobrinos o sobrinas en el futuro quieren participar políticamente o incluso en la escuela o en la administración pública. Incluso si David decide participar, pues la gente tendrá que tener claridad de lo que pasó, porque todavía antes de presentar el libro, yo un día fui a Zacatecas, y de nuevo volvieron a reciclar como mecánicamente la guerra de la bodega, el narcotráfico antes de salir el libro, ocho días antes, es decir, tienen toda la campaña sucia que reciclan con lo mismo. O sea, ni siquiera hay nuevas acusaciones, es la misma cantaleta.

P: Una parte que llama la atención del libro es el análisis que hace de la operación de los medios.

RMA: Los medios juegan un papel preponderante cuando se monta todo este escenario falso de vincular a la familia y a mí en lo personal con el tráfico de drogas. Todos al unísono con muy raras excepciones tocan el tema sin ningún juicio, sin dar ninguna posibilidad de defenderse. Dan por hecho que existía esa acusación y que había pruebas contundentes de vincularnos al tráfico de drogas. Yo recuerdo que en unos días hubo ocho columnas de varios periódicos nacionales, después de que se aclaró y que se demostró que no había ninguna prueba ya nadie sacó nada, ni en la página 38. “Calumnia que algo queda”. Ya ellos no podían desdecirse, fue toda una instrumentación en medios de comunicación que debió haber costado millones y millones de pesos. Algunos periodistas sí han sostenido que fueron engañados, que les ofrecieron un expediente de que iban a detenerme, en los días siguientes y que jamás llegó ni el expediente, ni las pruebas ni menos la detención, es decir, los usaron.

P: ¿Ese sistema de medios sigue en las mismas circunstancias?

RMA: No. Veo más libertad en los medios, más conciencia, incluso una actitud más crítica, porque los controles del viejo sistema y los controles de la ortodoxia política están sueltos. Ya no hay el mensaje, ya no hay el dictado de la columna, de las ocho columnas, de la nota roja. Cada vez es menos, puede haberlo todavía a manera de resabios del viejo régimen, pero ya no es un método del sistema. Ya no hay una indicación del Gobierno para perseguir o denostar o lastimar a políticos adversarios, ya no lo hay. De eso estoy seguro.

EPISODIO APARTE

 En el libro, Monreal revela incluso cómo el gobierno zedillista intentó involucrar a Estados Unidos, que en aquella época tenía como embajador aquí a Jeffrey Davidow y como secretaria de Estado a Janet Reno. La idea era que lo descalificaran como candidato al gobierno de Zacatecas, pero aquéllos no se prestaron. “Hasta allá llegaron”, señala.

“El libro es muy revelador de lo que una familia mexicana opositora al régimen puede sufrir de los embates de un presidencialismo obsesivo, abusivo, asfixiante, porque eso es lo que eran el gobierno de Zedillo, el de Calderón, el de Fox”.

P: En el caso Lozoya, el Presidente está planteando que debe haber una moralización. ¿No ve el riesgo de que esto pueda sesgar la aplicación de la justicia?

RMA: La justicia no puede entrar al terreno peligroso de la politización. La justicia es justicia a secas. La justicia no puede, de ninguna manera, viciarse, torcerse y satisfacer apetitos personales o de venganza política. No. Y no lo hará el Presidente de la República porque él sufrió en carne propia persecución, lo vilipendiaron, le robaron la Presidencia en dos ocasiones y, por supuesto, no va a hacer lo mismo que le hicieron a él. La justicia no puede politizarse y la justicia hay que dejar que los jueces, los magistrados, actúen con independencia y autonomía y no bajo presión o consigna. No es correcto. Una justicia así, tarde que temprano se llega a perder en el vacío de la corrupción y de los intereses alejados de la sociedad y repudiados por la sociedad. Por eso creo es un momento oportuno para dar una sacudida a todo el sistema de justicia.

P: ¿Qué posibilidades tiene de salir esa reforma?

RMA: Se va retomar a partir del 18, va a haber una gran convocatoria, va a estar el Fiscal, el presidente de la Corte, la Secretaría de Gobernación, el Consejero Jurídico, presidentes de tribunales, gobernadores, va a ser una gran convocatoria para retomar todo el sistema de justicia, la Reforma al sistema de justicia y ahí entra todo, tenemos casi 50 iniciativas que hay que dictaminar, mejorar, enriquecer y lograr consensos, acuerdos para llevar a cabo eso.

P: ¿Saldrá este año?

RMA: Sí, en septiembre espero que empecemos para terminar antes de diciembre.

La Infamia
La Infamia
  • Autor: Ricardo Monreal Ávila
  • Editorial y año: Porrúa, 2020
  • Páginas: 246
  • Costo: 64 pesos