Mujeres temen al virus, pero más a la violencia en casa

Alistan campaña en CDMX para combatir violencia familiar en tiempos de COVID-19
Por:
  • larazon

La violencia que padecen por parte de sus parejas durante el confinamiento por la epidemia del Covid-19 ha obligado a mujeres a arriesgarse al contagio y huir con sus hijos a refugios, con tal de no seguir padeciendo los maltratos en sus casas.

María “N”, quien fue víctima de violencia durante esta cuarentena, narró a La Razón que las agresiones no sólo las recibía ella, sino también sus hijos, y éstas iban desde los golpes hasta ser vigilada en todo momento, pues no podía salir de su casa por el temor de que su pareja la viera o la estuviera esperando para agredirla. Ahora se encuentra en un albergue de la Red Nacional de Refugios.

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“Es una persona muy violenta; en una ocasión me rompió dos costillas, entonces yo sabía de su alcance. (Una vez) que iba a salir me percaté de que había coches afuera de mi cerrada; no era la primera vez que nos mandaba vigilar.

“Fue cuando yo le mandé un mensaje a la maestra de mi niño, el más pequeño, y ella habló con personas que me ayudaron mucho porque no hallaba un lugar a donde irme y ahora estoy aquí”, platicó.

La Red Nacional de Refugios cuenta con 69 albergues que dan protección a la mujer y a sus hijos en caso de que exista violencia, los cuales, según reportó, están entre 80 y 100 por ciento de su capacidad.

El organismo informó que sólo el primer mes de aislamiento se registraron cinco mil 783 denuncias por violencia sexual.

Jimena “N” es otra joven que huyó de su hogar por violencia familiar. Originaria de Morelos, la chica de 18 años explicó que su esposo, quien es policía, la agredió varias veces y además le robaba dinero.

“Tengo una semana de haber llegado al refugio, no pensé que tuviera que huir de mi casa durante la pandemia. Siempre viví violencia: cuando yo me salía a trabajar, él también se iba y llegaba muy noche o a veces hasta el fin de semana. Para mí, salirme a trabajar era escaparme. No me importaba que me quitara el dinero y que me dejara sólo una parte para que pudiera comprarle las cosas a mi hijo. Haber salido es peligroso, pero quedarme también, es una pesadilla de la que estoy despertando”, lamentó.

Fernanda es otra víctima que también optó por salir de su casa para evitar una tragedia. Está casada con un policía, con quien tiene dos hijos y un embarazo de cuatro meses. La mujer explicó que huyó de su hogar porque tiene miedo de que su esposo la mate o le arrebate a sus hijos. En una ocasión, contó, la golpeó tanto que estuvo a punto de asesinarla.

“El miedo de que me quitara a mis hijos y de que me fuera a hacer algo me hizo salir. Me golpeaba y me insultaba; una vez estuvo a punto de matarme. Ahora ya me siento más tranquila en el refugio”, dijo.