Presuntas detenciones arbitrarias

Reviven tensiones en frontera sur; chocan migrantes con el INM

Aseguran que agentes no respetan documentos de solicitudes de asilo y los deportan; señalan hacinamiento y malas condiciones en estación Siglo XXI en Tapachula; se enfrentan a autoridad

9
Elementos de la policía municipal y de la Fiscalía mexiquense rescataron a 74 migrantes, 22 de ellos menores de edad, hacinados en una casa de la colonia Jardines de Casanueva en Ecatepec.Foto: Especial
Por:
  • Jorge Butrón

Martha “N”, hondureña de 30 años, llegó al país el mes pasado junto su mamá para solicitar refugio en México, pero fue deportada por agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), a pesar de contar con una cita en la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar) en Tapachula, Chiapas.

Sin mediar palabra, agentes del INM los obligaron a firmar documentos para su posterior deportación, a pesar de contar con un documento firmado por Comar donde se les citó para resolver su situación migratoria, de acuerdo a su versión.

“Se me ha complicado un poco el proceso de la solicitud de asilo en México. A nosotros nos agarró en la calle Migración y nos hicieron firmar papeles sin que nos dieran oportunidad de leerlos. Nos engañaron, porque nos dijeron que los firmáramos para estar en México de manera legal, pero nos deportaron”, narró a La Razón.

Una vez que los detuvieron, las trasladaron a la estación Siglo XXI en Tapachula, y en camiones los llevaron a la ciudad de Tecún Umán, Guatemala, donde los dejaron. Denunciaron que al interior de la estación migratoria, hay pésimas condiciones, ya que no los dejan bañar, les dan una colchoneta rota y una sábana para dormir.

“Acá la situación es muy difícil, porque diario pasan decenas de migrantes y los de Migración sólo están buscando a quien detener, con o sin papales. En Siglo XXI nos contaron más personas que sólo estaban afuera de sus casas y los agarraron, los subieron a la perrera y se los llevaron. A nosotros no nos dejaron llamar por teléfono, no te dan ni una toalla, sólo una chamarra usada, una sábana y una colchoneta. A la comida le echan yodo y nos duele la panza y la cabeza; en el baño no hay puertas y todos te ven, y ni dejan bañarte”, explicó.

Martha y su mamá volvieron a pasar desde Guatemala de manera irregular por uno de los pasos, pero en México negoció con una señora quien les da alojamiento en su patio en Tapachula.

Apenas el miércoles, un grupo de al menos 500 migrantes se enfrentó a elementos del INM en la estación Siglo XXI, por las condiciones inadecuadas de ese lugar; además, se quejaron de que fueron detenidos de manera ilegal, porque muchos cuentan con su solicitud de asilo.

Activistas aseguran que hay una crisis en la frontera sur por la migración y que es muy difícil de controlar, además, la apertura de las fronteras por la baja de contagios en México y Guatemala, aunado a la vacunación en ambas naciones, permite que las personas lleguen cada vez más.

Luis Villagrán, activista pro defensa de migrantes en Chiapas, dijo que diariamente llegan a las oficinas de Comar cientos de personas que buscan asilo, sin embargo, la atención es muy lenta, además, los agentes del INM realizan operativos para detener a todas las personas de origen centroamericano que se encuentren en las calles.

Agustín Figueroa, responsable de albergues en Chiapas aseguró que “no ha cambiado nada” la situación en Chiapas, aunque sí hubo un reforzamiento de la frontera con la Guardia Nacional desde la visita de la vicepresidenta Kamala Harris al país. Sin embargo, dijo que no están como antes, a lo largo de la frontera, sino en pequeñas células que recorren a pie y por ratos los lugares.

“Que se deje de escuchar el tema de la migración no significa que se haya detenido, porque todo sigue igual. Los migrantes siguen pasando de manera irregular por todos lados, los operativos siguen y las detenciones son diarias”, destacó.