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Tokio.- El operador de la central japonesa informó que el resultado del análisis, que reveló 1.4 becquerelios por litro de cesio-137, indica que el agua contaminada que se ha filtrado de la planta al mar no se ha mantenido dentro de un área pequeña cercana a la instalación.
En su lectura, Tepco presentó un informe al gobierno japonés pues el nivel de radiación es el más alto desde hace dos años, de acuerdo con despachos de la agencia local de noticias Kyodo.
Desde agosto pasado, la empresa lleva a cabo una topografía del mar aledaño a la planta de Fukushima, dañada por el terremoto y consecuente tsunami de marzo de 2011, pero no había detectado cesio anteriormente.
El cesio-137, que tiene una vida media de alrededor de 30 años, puede causar cáncer y expertos aseguran que se puede acumular en los peces.
Hace apenas un mes, el primer ministro japonés Shinzo Abe, declaró que el impacto de las fugas de agua radiactiva en la central nuclear había sido "completamente bloqueado" en una zona de 0.3 kilómetros cuadrados en el área marítima en torno a la planta.
Expertos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y la Autoridad de Regulación Nuclear de Japón arribarán a mediados de noviembre próximo para conducir un monitoreo de la radiación en el mar alrededor de Fukushima.
Los especialistas estudiarán las actividades que realizan los expertos japoneses y el operador de la planta. Los problemas son casi diarios en esta fábrica localizada sobre la costa noreste de Japón, por lo que las preocupaciones permanecen entre los países vecinos por el impacto que tendrán las filtraciones de agua contaminada.
