París, Francia
El movimiento de los chalecos amarillos, y sus múltiples representantes, dice que no se identifica con ningún partido político ni sindicato. En las manifestaciones se ha podido ver, hasta hoy, a personas ajenas a la política, desencantados del socialismo, conservadores de toda la vida, burgueses de la izquierda radical o fieles votantes de la extrema derecha. Los hay jóvenes, adultos y viejos, artesanos, profesionales liberales, agricultores o amas de casa.
Es difícil hacer un retrato-robot del chaleco amarillo medio. Y más si, como dice el presidente del Instituto Elabe, Bernard Sananès, la mayoría de los franceses se ha puesto el chaleco amarillo “por procuración”. Sin embargo, los sondeos indican que entre estas aguas revueltas hay uno que está aprovechando la situación, y es el ultraderechista Reagrupación Nacional (RN) y su líder, Marine Le Pen.
El RN subió cinco puntos (33 por ciento), según el sondeo que elaboró Ifo-Fiducial para el diario francés Paris Match, sobre quién encarna mejor la oposición al presidente Emmanuel Macron, mientras que La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon retrocede un punto (34 por ciento).
Con esta crisis, Le Pen recupera el estatus perdido de primera figura de la oposición, puesto que perdió tras su derrota en las presidenciales de 2017, y su desastrosa prestación en el debate frente a Macron.
La líder ultra salió ayer en defensa de los chalecos amarillos. Dijo que las medidas anunciadas por el gobierno para calmar la situación son “electoralistas” y teme “que no calme la ira” de los manifestantes, aunque precisó que no se alegraba de ello porque “nadie puede regocijarse con este caos, aunque estemos obligados a constatar que es la responsabilidad del gobierno”.
El estudio también reflejó que el gobierno de Emmanuel Macron está pagando por su caótico manejo de la crisis de los “chalecos amarillos”. De acuerdo con el marcador Ifop-Fiducial, el jefe de Eestado bajó seis puntos en su nivel de aceptación, para colocarse en 23 por ciento este mes, que lo pone en su nivel más bajo en el año.
De acuerdo con el estudio, se trata de una pérdida en su base, que lo llevó a la victoria en la primera vuelta de la elección presidencial.
El sondeo refleja que 76 por ciento de los franceses no está satisfecho con la acción de Macron. Signo adicional de esta creciente hostilidad en torno a la persona del presidente, la mitad de los franceses no aprueba en absoluto su acción.
DE SEIS MESES A UN AÑO, LA SUSPENSIÓN DEL ALZA. Ayer, Emmanuel Macron retrocedió de nuevo para apagar la cólera de los chalecos amarillos. La anulación del aumento de las tasas para el combustible ya no será provisional durante los seis primeros meses de 2019, como el primer ministro, Édouard Philippe, anunció el martes.
En un ambiente de confusión y nervios, el gobierno francés se corrigió a sí mismo y dijo que la anulación se prolongará todo el año.
El Dato: Al celebrar la medida de Macron, Trump dijo que por fin se dio cuenta que el ambientalismo no lleva a ningún lado.
