Al menos 16 personas han muerto y decenas de miles han debido abandonar sus hogares debido a la ola de incendios forestales que afecta al centro y sur de Chile, principalmente en las regiones de Ñuble y Bío-Bío, donde el Gobierno decretó estado de catástrofe para reforzar la respuesta ante la emergencia.
De acuerdo con agencias internacionales, más de 20 focos activos permanecen bajo combate, mientras que las evacuaciones superan las 50 mil personas, según los últimos reportes oficiales.
El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, confirmó que 15 de los fallecimientos se registraron en la región del Bío-Bío, mientras que la otra víctima fue localizada el sábado en la comuna de Bulnes, en Ñuble.

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Al respecto, el Gobierno informó que al menos 19 personas han resultado heridas, de las cuales 14 se concentran en Ñuble y cinco en Bío-Bío, aunque las cifras podrían modificarse conforme avance la evaluación de daños.
Asimismo, las autoridades mantienen la alerta ante el riesgo de nuevos siniestros debido a las condiciones meteorológicas adversas.
Por otro lado, el presidente Gabriel Boric, a través de un mensaje en redes sociales, anunció la declaratoria de estado de catástrofe en ambas regiones y aseguró que se encuentran disponibles todos los recursos del Estado para enfrentar la emergencia.
Según reportes de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), brigadistas y bomberos combaten al menos 24 incendios activos en todo el país, siendo los más complejos los registrados en Ñuble y Bío-Bío, ubicadas a unos 500 kilómetros al sur de Santiago.
Hasta el momento, el fuego ha consumido alrededor de ocho mil 500 hectáreas, además de provocar la destrucción de al menos 250 viviendas.
A propósito de la magnitud del desastre, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) declaró alerta roja en toda la provincia de Concepción, una de las tres que integran la región del Bío-Bío, y ordenó evacuaciones en casi una decena de sectores ante el avance de las llamas.
Finalmente, las autoridades atribuyen la rápida propagación de los incendios a fuertes vientos y temperaturas extremas, con registros que podrían alcanzar los 38 grados Celsius en amplias zonas del país.
Medios internacionales señalan que Chile, al igual que Argentina, enfrenta una intensa ola de calor desde comienzos de año, fenómeno que ha incrementado el riesgo de incendios forestales en el Cono Sur.
Con información de Reuters y Europa Press.
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