El expresidente de Estados Unidos Bill Clinton aseguró ayer que no sabía nada sobre los delitos del pederasta Jeffrey Epstein y que no hizo “nada malo”, según dijo en su declaración inicial ante un comité del Congreso que le interroga por su relación con el fallecido financiero.
“No tenía ni idea de los crímenes que Epstein estaba cometiendo. No importa cuántas fotos me muestres, hay dos cosas que, al final, importan más que tu interpretación de esas fotos de hace 20 años. Sé lo que vi y, más importante aún, lo que no vi. Sé lo que hice y, más importante aún, lo que no hice. No vi nada ni hice nada malo”.
“Como alguien que creció en un hogar con violencia doméstica, no sólo no habría volado en su avión si hubiera tenido la menor idea de lo que estaba haciendo, sino que lo habría denunciado yo mismo”, señaló en las declaraciones iniciales, que hizo públicas en su cuenta de X.
Clinton afirmó, además, que Epstein ocultó durante mucho tiempo su comportamiento y que “para cuando salió a la luz su declaración de culpabilidad en 2008, hacía tiempo que había dejado de relacionarme con él”. Insistió en su compromiso con la verdad y aseguró: “estoy obligado por mi juramento a no especular ni adivinar. Esto no es sólo para mi beneficio, sino porque no les sirve de nada que yo haga de detective 24 años después.
“Como estoy bajo juramento, no diré falsamente que espero con interés sus preguntas. Pero estoy dispuesto a responderlas lo mejor que pueda, de acuerdo con los hechos tal como los conozco”, añadió.
Esta es la primera vez que el Congreso obliga a un expresidente a testificar en una investigación legislativa bajo la amenaza de declararlo en desacato.