Alí Jamenei, nacido en 1939 en Mashhad, Irán, se convirtió en el líder supremo de la República Islámica en 1989, tras la muerte del ayatolá Ruhollah Jomeini, fundador del régimen teocrático.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informo sobre la muerte de Jamenei, este sábado tras los ataques aéreos contra Iran.
¿Quien fue Alí Jamenei?
Alí Jamenei, fue el líder supremo de Iran desde 1989, inicialmente visto como un sucesor débil, sin las credenciales clericales superiores de Jomeini, Jamenei logró consolidar su autoridad mediante una combinación de astucia política, aparato de seguridad personal y control sobre instituciones clave del Estado.
Su ascenso convirtió a un presidente limitado en uno de los iraníes más poderosos de los últimos 100 años.
Jamenei se destacó por su férreo control de la política interna. A través del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y los Basij, fuerzas paramilitares de cientos de miles de voluntarios, logró aplastar protestas populares, como las de 2009 tras la reelección de Mahmoud Ahmadineyad y las de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini.
Además, su dominio se extendió al ámbito económico mediante el conglomerado paraestatal Setad, con activos valorados en decenas de miles de millones de dólares, que financió parte de la Guardia Revolucionaria y reforzó su poder personal.
Jamenei se convirtió en un enemigo declarado de Occidente, especialmente de Estados Unidos, al que acusó de intentar derrocar su régimen en múltiples ocasiones.
Sin embargo, mostró pragmatismo táctico cuando la supervivencia de Irán estaba en juego. Su apoyo al acuerdo nuclear de 2015 con seis potencias mundiales buscaba aliviar sanciones y estabilizar la economía, aunque tras la retirada estadounidense en 2018, Teherán violó progresivamente las restricciones del pacto.
Durante su mandato, Jamenei también impulsó la influencia iraní en Oriente Medio apoyando a grupos aliados en Siria, Líbano y Palestina. Mantuvo como prioridad la capacidad disuasoria del país a través de su arsenal de misiles balísticos y supervisó todas las decisiones estratégicas, dejando a los funcionarios electos encargarse únicamente de asuntos cotidianos.
Enfrentó ataques aéreos de Estados Unidos e Israel que destruyeron instalaciones militares y eliminaron colaboradores cercanos, reforzando su reputación de resiliencia frente a la presión externa.
Alí Jamenei encarnó un régimen que combinó ideología, represión y poder económico y militar, asegurando que ninguna política importante se realizara sin su aprobación.
Su figura se convirtió en sinónimo de autoridad absoluta en Irán, un país que bajo su liderazgo se mantuvo firme frente a Occidente y activo en la geopolítica regional, aun frente a sanciones, conflictos y protestas internas.
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MSL