CON EL OBJETIVO de “condenar el acto despreciable e infame del Departamento de Justicia”, miles de cubanos se congregaron el viernes en un mitin de desagravio al expresidente Raúl Castro, luego de que Estados Unidos emitiera una orden de captura en su contra en una escalada de la tensión entre la isla y el país vecino.
Con banderas cubanas y carteles con fotografías de Castro, y en medio de los gritos de “¡Viva Raúl!”, los manifestantes se instalaron en la Tribuna Antiimperialista frente a la embajada estadounidense en La Habana. Encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel y su primer ministro, Manuel Marrero, el acto contó con la plana mayor del gobierno así como algunos miembros de la familia del líder.
“No es la primera vez que pasan cosas similares”, dijo a periodistas Mariela Castro, hija del exmandatario. Las acusaciones son “mentiras que dan vergüenza”.
“(Estamos) Preparados para el combate. A él nadie lo va a secuestrar. Eso se lo puedo asegurar. Ni a él ni a nadie”, dijo, y aseguró que su padre está “muy tranquilo”, observando y sonriente. Y subrayó que él siempre ha dicho: “A mí nadie me lleva vivo. A mí me cogen combatiendo”.
“Esperamos que se presente aquí por voluntad propia o de otra manera”, advirtió el secretario de Justicia estadounidense Todd Blanche después de conocerse los cargos, el pasado jueves.
El exgobernante de 94 años fue acusado esta semana de asesinato y conspiración por el derribo de dos avionetas de la organización de exiliados Hermanos al Rescate, en 1996. Castro no estuvo presente en el encuentro.

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