La emergencia provocada por los dos terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio comenzó a entrar en una nueva fase. A poco más de una semana del desastre, las labores de búsqueda y rescate continúan en La Guaira y Caracas, aunque especialistas internacionales advierten que el tiempo juega en contra para encontrar sobrevivientes.
Mientras decenas de brigadas trabajan entre edificios colapsados, aumenta la desesperación de familias que aún esperan noticias de sus seres queridos y la atención se concentra ya en recuperación de heridos y asistencia humanitaria.
- El Dato: La Cancillería indicó que el país recibió más de dos mil toneladas de ayuda internacional y que el gobierno habilitó 25 campamentos para atender a 12 mil damnificados.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), que coordina parte de las operaciones internacionales, expuso que la mayor cantidad de personas con vida se encuentra durante los primeros tres días posteriores a un terremoto. Después existe una segunda etapa en la que todavía es posible realizar rescates, aunque las probabilidades disminuyen conforme avanzan las jornadas.
“La mayor cantidad de rescates se hace en los primeros tres días. Luego hay una ventana entre los tres y siete días donde hay oportunidad de búsqueda y oportunidad de hacer rescates, pero la probabilidad baja significativamente”, explicó Sebastián Mocarquer, a CNN encargado de búsqueda y rescate de la ONU.
- El Tip: DELCY Rodríguez informó que 31 países participan en las labores de apoyo tras los terremotos en Venezuela.
El especialista añadió que después de siete días todavía existen antecedentes documentados de personas localizadas con vida, aunque esos casos ya son considerados rescates milagrosos.
Uno de esos episodios ocurrió en Catia La Mar, estado de La Guaira, donde Hernán Alberto Gil Flores, guardia de seguridad de 44 años, logró sobrevivir ocho días bajo los escombros del edificio donde trabajaba.
DESAFÍA LOS PRONÓSTICOS. Hernán Gil quedó atrapado dentro de la garita de vigilancia ubicada en el sótano del inmueble cuando ocurrieron los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5. Esa pequeña estructura se convirtió en la protección que evitó que el derrumbe acabara con su vida. El primer contacto con el vigilante ocurrió el domingo, cuando los rescatistas consiguieron localizarlo. Desde ese momento comenzó una operación que se prolongó durante casi 72 horas para abrir un acceso seguro hasta el sitio donde permanecía atrapado.
En el operativo participaron cerca de 100 especialistas de Venezuela, Chile, Costa Rica, Estados Unidos, Portugal y El Salvador. Durante las labores lograron mantener comunicación permanente con Hernán Gil, además de suministrarle agua, alimentos y medicamentos mediante una sonda mientras avanzaban entre unas 140 toneladas de escombros.
Finalmente, ayer los equipos lograron extraer con vida a Hernán Gil. El sobreviviente fue colocado en una camilla y trasladado a una clínica privada de Caracas para recibir atención médica.
En tanto, Naciones Unidas informó que entre dos mil 500 y tres mil rescatistas extranjeros participan actualmente en las labores desplegadas en Venezuela y que el de Hernán Gil representa el rescate con vida número 13 realizado por los equipos internacionales desde el inicio de la emergencia.
SISTEMA SANITARIO. El gobierno venezolano actualizó la cifra de fallecidos a dos mil 595 personas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la cifra de víctimas mortales probablemente aumentará conforme las labores de búsqueda den paso a las tareas de recuperación.“El terremoto de la semana pasada dejó más de dos mil 300 muertos, más de cinco mil heridos y cerca de 16 mil personas sin hogar”, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom.
La OMS señaló además que el sistema sanitario venezolano ya enfrentaba graves carencias antes de los terremotos debido a años de falta de inversión y crisis financiera. Muchos hospitales registraban escasez de medicamentos esenciales y ahora también presentan daños estructurales, además de la pérdida o afectación de personal médico.
Para apoyar la respuesta, la organización destinó 1.5 millones de dólares de su Fondo para Contingencias de Emergencia, envió más de seis toneladas de suministros médicos y anunció el envío de otras 28 toneladas. También coordina el trabajo de equipos médicos internacionales desplegados en las zonas afectadas.
A su vez, la Organización Panamericana de la Salud informó que al menos tres de los ocho establecimientos de salud evaluados presentan daños estructurales y requieren apoyo externo inmediato. Además, confirmó la entrega de suministros médicos y nuevos cargamentos con medicamentos, materiales sanitarios y artículos para agua y saneamiento.
En tanto, la emergencia también afecta a la población infantil. Unicef estima que alrededor de 680 mil niños necesitan asistencia tras los terremotos y busca reunir 52 millones de dólares para atender inicialmente a unos 230 mil menores mediante atención médica, apoyo psicológico, vacunación, acceso a agua potable y espacios seguros.
Advirtió que muchos niños perdieron familiares, enfrentan impacto emocional, y el acceso al agua es una de las necesidades más urgentes.
