Millones de iraníes participaron ayer en la procesión fúnebre del líder supremo, Ali Jamenei, asesinado el 28 de febrero, durante el primer día de la guerra con Israel y Estados Unidos. La movilización recorrió gran parte de Teherán en una de las concentraciones más numerosas registradas en la capital en los últimos años.
La procesión comenzó desde la avenida Damavand y avanzó por las plazas Imán Hosein y Engelab hasta llegar a la plaza Azadi, en un trayecto de 12 kilómetros. Más tarde, la carroza que transportaba los ataúdes de Ali Jamenei y de cuatro de sus familiares se incorporó al cortejo desde la plaza Engelab.
- El Dato: Según la agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo, un petrolero fue alcanzado por un proyectil desconocido, mientras viajaba hacia el golfo de Omán.
A lo largo del recorrido, miles de personas portaron banderas iraníes, retratos del ayatola y pancartas con llamados de venganza contra el mandatario estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. También se observaron mensajes en persa e inglés con frases como “Habrá sangre”, mientras los asistentes coreaban consignas de “muerte a Estados Unidos” y “muerte a Israel”.
El presidente del comité organizador, el general Hasan Hasanzadeh, informó que la gran asistencia obligaría a prolongar el acto entre 10 y 12 horas. “No tenemos ninguna prisa por dar por concluido el acto. Nuestro esfuerzo es que todos los peregrinos que han llegado desde distintos puntos del país para despedirse y acompañar a nuestro imán mártir participen de este ambiente espiritual”.
- 50 mil iraníes han recibido atención médica por el funeral
APEDREAR AL DIABLO. Durante la ceremonia también se realizó un acto simbólico de “apedrear al diablo”, tradición del Hajj en la que los peregrinos lanzan pequeñas piedras contra representaciones del mal. En esta ocasión, los participantes arrojaron piedras contra una imagen de Donald Trump. Además, se difundieron carteles con recompensas para quien vengara la muerte de Ali Jamenei y listas que señalaban como objetivos a asesores del magnate.
Las autoridades iraníes presentan los funerales públicos, iniciados desde el sábado, como una muestra de unidad nacional tras la muerte del dirigente que encabezó la República Islámica durante más de 36 años.
Al concluir la jornada en Teherán, el cuerpo fue trasladado a la ciudad santa de Qom, donde continuará la procesión este martes. Posteriormente será llevado a Nayaf y Karbala, en Irak, para nuevos actos de despedida, mientras que el jueves será sepultado en Mashad, en el mausoleo del imán Reza.
La televisión estatal confirmó la llegada del féretro a Qom con imágenes de un helicóptero que aterrizó en esa ciudad.
- 600 mil personas no pueden regresar al sur de Líbano
AMENAZAS Y NEGOCIACIÓN. Mientras se desarrollaban las ceremonias fúnebres, el presidente de Estados Unidos volvió a endurecer su postura hacia Irán y aseguró que Washington aún busca un acuerdo, aunque reiteró la posibilidad de recurrir nuevamente a la fuerza.
“O llegamos a un acuerdo o terminamos el trabajo. Y no será difícil terminar el trabajo. Prefiero llegar a un acuerdo, porque no quiero perjudicar a 91 millones de personas”.
El republicano agregó que Estados Unidos podría afectar infraestructura iraní y recordó que el alto al fuego de 60 días buscaba abrir espacio para la diplomacia tras los ataques estadounidenses e israelíes que iniciaron el conflicto.
Las conversaciones indirectas entre ambos países concluyeron la semana pasada sin anuncios de avances públicos hacia un entendimiento duradero.
- El Tip: fuerzas israelíes llevaron a cabo varios ataques en Líbano el lunes, según informes de medios de ese país.
Desde Teherán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohammad Baqer Zolqadr, rechazó las declaraciones de Donald Trump. “Los iraníes no están familiarizados con el lenguaje de las amenazas. Así que hablen con respeto al pueblo iraní; de lo contrario, responderemos en otro idioma”.
En tanto, funcionarios, diplomáticos y analistas consideran que el multitudinario funeral envió un mensaje político al exterior. A su juicio, Irán intenta demostrar que la guerra no debilitó al régimen y mantiene capacidad para influir en el rumbo de las negociaciones.
De acuerdo con diversas evaluaciones, Teherán busca convertir esa percepción de resistencia en una ventaja durante el diálogo con Washington, especialmente en torno al estrecho de Ormuz. Especialistas como Alex Vatanka, Alan Eyre y Aaron David Miller sostienen que la dirigencia iraní pretende consolidar su posición en esa zona antes de retomar de lleno las conversaciones sobre el programa nuclear. Según esas valoraciones, para Teherán el control político y simbólico de Ormuz tiene mayor relevancia que los beneficios económicos derivados del tránsito marítimo.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que el estrecho constituye “la mayor herramienta de poder” del país y aseguró que Irán no renunciará a sus derechos sobre esa zona estratégica.
Analistas consideran que la dirigencia iraní está dispuesta a prolongar las negociaciones mientras intenta fortalecer esa posición. También estiman que Wa shington enfrenta presión para alcanzar un acuerdo, mientras Teherán apuesta por ganar tiempo antes de abordar nuevamente el tema nuclear.
En ese escenario, el funeral de Ali Jamenei se convirtió no sólo en una ceremonia de despedida, sino también en una demostración pública de respaldo al régimen en medio de un conflicto que mantiene abiertas las tensiones con EU e Israel y cuyo desenlace está ligado al control del estratégico estrecho.
