El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, rechazó este domingo el plan de 15 puntos anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y publicado por la Junta de Paz para avanzar hacia la segunda fase del alto el fuego, y reiteró que Israel no abandonará Gaza hasta que Hamas se desarme.
“Israel rechaza el documento de 15 puntos. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no llevarán a cabo ninguna retirada hasta que Hamas esté realmente desarmado y continuarán neutralizando las amenazas contra nuestras fuerzas y nuestros ciudadanos.
“Y cuando digo desarmar a Hamas, me refiero a todas sus armas: las pesadas, las menos pesadas, todas. Hablamos de un desarme real, no de uno ficticio”, sentenció Netanyahu en un videomensaje enviado por su oficina al inicio de la reunión de su gabinete.
El mandatario, presionado por sus aliados de extrema derecha, llevaba más de una semana elevando las críticas hacia el plan anunciado de Trump, que contempla el desarme de Hamas y la retirada israelí del territorio palestino.
“Mientras yo sea primer ministro, no se creará ningún Estado palestino, ni en Cisjordania ni en Gaza. Ni ‘Fatahistán’ ni ‘Hamastán’”, reiteró este domingo Netanyahu, quien añadió al nombre de los partidos palestinos el sufijo persa -stán, empleado en países como Afganistán o Pakistán.
Aseguró que sus aliados estadounidenses tienen algunas “ideas inaceptables” para Israel a las que deben “oponerse”, y dijo estar dialogando con Washington.
En su intervención, Netanyahu se refirió a Trump como su “mayor amigo en la Casa Blanca”, pero no dudó en desmarcarse de su estrategia, como ya hizo en el marco de la guerra contra Irán.
“Tengo una gran valoración por el presidente Trump (...) Es un gran amigo nuestro en la Casa Blanca. Valoro enormemente la histórica alianza con Estados Unidos contra los intentos de Irán de adquirir armas nucleares. Y quiero enfatizar de nuevo: con acuerdo o sin acuerdo, mientras yo sea primer ministro, Irán no tendrá armas nucleares”, insistió.
A pocos meses de las elecciones en Israel, Netanyahu ha enfrentado llamados de sus aliados de extrema derecha en su coalición de gobierno para frenar el plan de Gaza, el cual consideran “inaceptable”.
Netanyahu aspira a la reelección en las elecciones legislativas del 27 de octubre. Sin embargo, los sondeos lo sitúan igualado o incluso por detrás en intención de voto respecto a sus rivales. Y también señalan que el plan para Gaza es muy impopular entre su base electoral conservadora y la de sus socios de extrema derecha.
DECEPCIÓN. El pasado 30 de julio, el mandatario estadounidense anunció que la Junta de Paz había alcanzado un “acuerdo histórico” para el desarme total de Hamas y de otros grupos de la Franja, el cual permitiría avanzar hacia la segunda fase del alto al fuego. Tras el anuncio, un funcionario de la Casa Blanca aseguró que el presidente quedaría “muy, muy decepcionado” si Israel no cumplía con su parte.
Este nuevo plan, basado en una hoja de ruta de 15 puntos, tenía como objetivo reactivar la propuesta inicial de 20 puntos, y obligaba a Israel a comprometerse a lo firmado en octubre de 2025 en Egipto, incluido el cese de las operaciones en Gaza.
Pero además del fin de los ataques israelíes contra la Franja —con más de mil 250 palestinos muertos desde entonces, pese al alto el fuego—, las tropas israelíes debían también replegarse al menos hasta el trazado original de la denominada ‘línea amarilla’, cuando Israel controlaba militarmente el 53 por ciento de la Franja, y no más del 65 por ciento, como hace ahora.
Aunque Hamas sí aceptó de forma oficial el plan, condicionó su desarme a una retirada israelí completa de la Franja, y advirtieron que si Israel no cumplía con lo acordado, ellos tampoco lo harían.
REACCIÓN. Tras el rechazo al documento anunciado por Israel, el grupo islamista palestino garantizó su “firme compromiso” con el plan de 15 puntos para avanzar hacia la segunda fase del alto al fuego en Gaza.
“La prioridad en esta etapa debe ser garantizar la plena implementación del acuerdo en todas sus fases y requisitos, lo que conducirá a un alto el fuego completo, el fin de los ataques contra nuestro pueblo, la finalización de la retirada (de Israel) o la apertura de los cruces fronterizos”, afirmó Hamas en un comunicado, en el que aseguró estar decidido a implementar el acuerdo “de forma responsable”.
Añadió que la siguiente fase del plan también debe contemplar “la entrada de ayuda humanitaria y suministros, el inicio del proceso de reconstrucción y la capacitación del Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG) de cara al cumplimiento de sus funciones”.
A su vez, Bassem Naim, miembro del buró político de Hamas, agregó que el grupo espera que los mediadores y Estados Unidos presionen a Netanyahu para que se ciñan a la hoja de ruta.
Por su parte, Turquía y Egipto, los dos principales mediadores de la guerra en Gaza junto a Estados Unidos y Qatar, insistieron este domingo en implementar el plan de paz, después de que Israel anunciara su rechazo a la nueva propuesta.
El llamamiento fue emitido durante una conversación telefónica entre el jefe de la diplomacia egipcia, Badr Abdelaty, y su homólogo turco, Hakan Fidan, en la que insistieron en “la necesidad de implementar el plan de paz en sus fases uno y dos”, que incluyen “la retirada israelí de Gaza”.
Además, ambos países exigieron “un cese inmediato de las hostilidades” en el enclave palestino, de acuerdo con un comunicado del Ministerio de Exteriores de Egipto, en el que se expresó la condena a “las reiteradas violaciones israelíes” en Cisjordania y Gaza.
Hasta el cierre de esta edición, la Casa Blanca no había hecho comentario alguno sobre la declaración de Netanyahu.
Sin consenso
Algunos de los puntos de la propuesta estadounidense para el enclave.
- Garantiza el desarme gradual de Hamas, que incluye la entrega de armamento al CNAG. Ninguna será entregada a Israel o partes no palestinas.
- Las armas pesadas, los sitios de producción militar, depósitos y los túneles de Hamas serán gestionados progresivamente por la CNAG, en paralelo con la retirada israelí.
- Garantiza la retirada completa y gradual de las tropas israelíes al menos hasta el trazado original de la denominada “línea amarilla”.
- Permite “un camino político creíble que conduzca a la autodeterminación y a la creación de un Estado” palestino.
- Israel y Hamas pondrán fin a todas las operaciones militares en Gaza. Después, el CNAG ingresará en la Franja y asumirá la responsabilidad de su gobierno, del que Hamas no será parte.
- La fuerza internacional de estabilización será temporal, para separar a Israel de las áreas controladas por el CNAG y monitorear el alto al fuego.



