Golpe al narcotráfico

DEA incauta en Houston cargamento de ‘cocaína rosa’ valorado en casi medio millón de dólares

La DEA, el FBI y la policía de Houston decomisaron un cargamento de cocaína rosa; la peligrosa droga sintética es impredecible y mortal

La DEA de Houston incautó un cargamento de cocaína rosa con un valor comercial estimado en casi medio millón de dólares.
La DEA de Houston incautó un cargamento de cocaína rosa con un valor comercial estimado en casi medio millón de dólares. Foto: Especial.

La Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) incautó 28 kilogramos de la sustancia conocida como Tusi o “cocaína rosa” en la ciudad de Houston, Texas. El cargamento decomisado cuenta con un valor comercial estimado en casi medio millón de dólares.

La operación antidrogas fue llevada a cabo por la división de la agencia federal en Houston. Durante las acciones de aseguramiento del narcótico, las autoridades federales contaron con la asistencia operativa del Departamento de Policía de Houston, la oficina del Constable del Condado de Harris Pct. 3 y la Agencia Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) de la misma demarcación.

Las agencias de seguridad alertaron sobre la alta peligrosidad de esta mezcla de drogas sintéticas. La composición del narcótico es calificada por los especialistas como totalmente impredecible, una condición técnica que convierte a la sustancia en una combinación de carácter mortal para los consumidores.

De acuerdo con reportes especializados del organismo Elphis en Madrid, la sustancia denominada cocaína rosa, tusi o tusibí consiste en una mezcla de drogas sintéticas presentadas en forma de polvo. A pesar de su denominación popular, las investigaciones químicas confirman que el estupefaciente rara vez contiene cocaína real entre sus ingredientes.

El característico tono rosado de la sustancia no es más que una fachada visual concebida para su comercialización. La pigmentación se logra mediante la adición de colorantes alimentarios o edulcorantes. Esta coloración enmascara una composición química que varía drásticamente entre cada cargamento, lo que incrementa su letalidad y genera un elevado riesgo de adicción entre las víctimas.

El estupefaciente se comercializa en los mercados ilegales bajo distintas presentaciones físicas, principalmente en pastillas o en polvo. La modalidad en polvo es la variante de mayor distribución y suele ser ingerida por los usuarios mezclada con bebidas alcohólicas o energizantes, principalmente en fiestas y centros nocturnos.

Los efectos de la sustancia sintética en el organismo provocan una estimulación excesiva del sistema nervioso central. Asimismo, el consumo de la mezcla eleva drásticamente el riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares severas, entre las que se encuentran taquicardias, hipertensión arterial y, en situaciones de extrema gravedad, infartos.

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JVR

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