El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, acusó ayer a Estados Unidos e Israel de cometer actos terroristas durante la guerra contra su país y aseguró ante la Asamblea General de la ONU que Teherán no renunciará al uso pacífico de la energía nuclear, aunque se mantiene dispuesto a negociar el fin de un conflicto que se acerca a los siete meses.
El mandatario respondió así al presidente estadounidense, Donald Trump, quien el martes utilizó la sede en Nueva York para plantear la posibilidad de alcanzar un acuerdo o “aniquilar” a la República Islámica. El iraní sostuvo que las amenazas reflejan una postura de intimidación y afirmó que su país no aceptará negociar bajo presión.
“Ayer, Trump afirmó que somos terroristas. No somos terroristas; somos víctimas del terrorismo”, declaró Masoud Pezeshkian, quien mostró fotografías del líder supremo iraní, Alí Jameneí, asesinado el 28 de febrero, y de menores que murieron durante los ataques de las primeras horas de la guerra.

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- El Dato: El mandatario iraní afirmó que las guerras y crisis de Oriente Próximo terminan por extenderse a otros países y pidió cooperación entre las naciones de la región.
También exhibió imágenes de víctimas de la escuela de Minab, alcanzada por un proyectil el día en que comenzaron los ataques de Estados Unidos e Israel. Además, recordó el impacto contra un polideportivo en Lamerd y acusó a ambos países de atacar universidades, centros médicos e infraestructura iraní.
El presidente persa sostuvo que su país se limitó a responder a esas agresiones y rechazó la descripción de Irán como responsable de la inestabilidad regional. “Nosotros sólo nos defendimos, no somos terroristas”, afirmó.
En tanto, la delegación estadounidense abandonó la sala durante la intervención. Masoud Pezeshkian explicó al comenzar que preparó originalmente otro discurso, pero decidió modificarlo después de escuchar las acusaciones del magnate contra su país.
Cuestionó además que su nación fuera atacada mientras participaba en negociaciones y contrastó las inspecciones internacionales sobre su programa atómico con la situación de Israel, que no forma parte del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares.
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NO FABRICARÁ BOMBAS. Masoud Pezeshkian reiteró que Irán no busca fabricar una bomba y defendió el derecho de su país a desarrollar tecnología nuclear con fines civiles. Aseguró que ésta tiene aplicaciones médicas, agrícolas e industriales y rechazó que quede limitado a un grupo de países.
“El arma nuclear está en Israel, pero los inspectores están en Irán. Israel asesina, pero es Irán el que padece las sanciones”, afirmó durante su intervención.
El mandatario sostuvo que Teherán no aceptará elegir entre desarrollar armamento atómico o abandonar sus conocimientos en la materia. Su posición, dijo, es rechazar las bombas, pero también cualquier prohibición sobre la tecnología con fines pacíficos.
Asimismo, aseguró que Irán está preparado para el diálogo, la diplomacia y las negociaciones, pero no aceptará lo que describió como el lenguaje de la fuerza. También advirtió que su país no se rendirá ante las presiones estadounidenses.
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Las declaraciones llegaron después de que Donald Trump afirmara que debía tomar “una gran decisión” sobre Irán: alcanzar un acuerdo que permitiera al país reconstruirse o destruir rápidamente a la República Islámica.
El martes, Donald Trump señaló que sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner mantuvieron durante tres horas conversaciones con representantes iraníes.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baqaei, restó importancia al encuentro y sostuvo que no hubo novedades. Teherán mantuvo entre sus demandas el fin del bloqueo de sus puertos y la liberación de activos iraníes congelados.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reiteró que el programa nuclear representa la principal línea roja para la Casa Blanca y sostuvo que Irán no podrá obtener un arma atómica. También señaló que Donald Trump conserva opciones económicas y militares si no se alcanza un acuerdo.
Tras el discurso de Masoud Pezeshkian, también rechazó las acusaciones del iraní sobre derechos humanos y el sistema internacional.
CENTRO DEL CONFLICTO. Masoud Pezeshkian dedicó otra parte de su mensaje a la crisis en el estrecho de Ormuz, rechazó que otros países puedan utilizar esa vía mientras se limita el acceso de Teherán al transporte marítimo. También criticó el despliegue de fuerzas extranjeras en la zona y aseguró que una mayor presencia militar no conducirá a la paz.
Fuentes iraníes señalaron que Teherán transmitió a Washington, mediante intermediarios, sus condiciones para reabrir la vía marítima. La situación en Ormuz mantiene la presión sobre el transporte comercial y los mercados energéticos después de casi siete meses de conflicto.
Marco Rubio acusó, por su parte, a Irán de continuar sus ataques contra embarcaciones comerciales y señaló que el miércoles se registraron nuevos lanzamientos. Afirmó que Estados Unidos mantiene abierto el carril sur del estrecho mediante operaciones para proteger la navegación y retirar minas.
Masoud Pezeshkian amplió su mensaje al resto de Oriente Próximo y sostuvo que los países de la zona deben resolver sus diferencias sin convertirse en instrumentos de potencias extranjeras. Defendió relaciones con vecinos fuertes y advirtió que ningún Estado puede conseguir estabilidad por sí solo.
Durante su intervención mencionó la situación palestina. Calificó a Gaza como una muestra del fracaso de los mecanismos internacionales para evitar el sufrimiento y sostuvo que no puede existir una paz duradera en Asia Occidental sin una solución para los palestinos.


