El papa León XIV advirtió que la Organización de Naciones Unidas (ONU) está en crisis debido a que el diálogo internacional corría el riesgo de convertirse en una “farsa” y criticó a los líderes mundiales que irrespetaron el Estado de derecho, sin mencionar nombres en particular.
En su discurso de apertura ante el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y luego ante diplomáticos y empleados de las Naciones Unidas en la sede de la UNESCO, la organización de la ONU para la cultura y la educación, la máxima autoridad católica planteó inquietudes existenciales sobre el progreso científico, la vida y los derechos humanos.
La máxima autoridad católica señaló que la ONU y otros grupos multilaterales “están atravesando una crisis de eficacia”.
“El diálogo se percibe como un obstáculo para la acción en lugar de un recurso para la paz, una farsa en vez de una oportunidad para buscar juntos el bien común”, señaló.
Explicó que, en lugar de respetar la ley, “quienes están en el poder la invocan cuando les conviene y la ignoran cuando les perjudica, tratando incluso a la justicia misma como si fuera una mercancía que se compra y se vende”.
Además, advirtió que “un paraíso de máquinas” podría socavar a la humanidad, poniendo la ética de la inteligencia artificial (IA) en el centro de su discurso de apertura en el Palacio del Elíseo en París. “Si queremos evitar perder nuestra humanidad en medio de un ‘paraíso de máquinas’ que invaden y condicionan nuestra vida diaria, hay una necesidad urgente de educación en el discernimiento ético y la capacidad de reconocer el bien moral”, dijo el Papa.
“A algunos ‘sistemas artificiales se les ha atribuido incluso el nombre de nuestra facultad humana de pensar: inteligencia. Al mismo tiempo, sin embargo, nuestras ideas y relaciones corren el riesgo de empobrecerse por un proceso de deshumanización.
“Mientras que se atribuye ‘inteligencia’ a los sistemas informáticos, nos cuesta reconocer la dignidad inalienable de las personas, cuyas vidas se evalúan según el criterio de la eficiencia y, cuando se considera que ya no son productivas, se rechazan y se descartan”, destacó.
Ante las guerras que asolan Europa y Oriente Medio, reafirmó la oposición del Vaticano a las armas nucleares y afirmó que la doctrina de la disuasión nuclear era “errónea”, ya que solo estaba alimentando una nueva carrera armamentística.
Por su parte, Emmanuel Macron expresó la esperanza de que los seres humanos no se vean limitados por la tecnología digital, sino “liberados”: una “cuestión vertiginosa”, porque concierne “no sólo a lo que hacemos”, sino también a “quiénes somos”.
Señaló que, al perturbar “el trabajo, la creación, la investigación, la educación, la información y los vínculos sociales”, la IA “multiplica las capacidades, pero sustituye la previsión por el juicio, el desempeño por la consciencia y conlleva la delegación de una parte de la libertad”.
El Papa concluyó la jornada con una vigilia de oración ante 80 mil jóvenes en el Estadio de Francia, a las afueras de París, a quienes animó “a elegir a Jesús” ante las incertidumbres y la soledad de su generación. “Son sentimientos muy difundidos, debido a la precariedad de los planes para el futuro, la naturaleza provisional de los vínculos afectivos y la fragilidad de las relaciones”, dijo.


