La Guardia Costera de Estados Unidos anunció ayer que a principios de septiembre interceptó en el Caribe un buque que supuestamente transportaba combustible a Cuba.
El buque Grace se dirigía aparentemente a la isla con combustible en los taques de lastre y en una serie de contenedores, explicó la Guardia Costera, que acusó al navío de emplear “tácticas habituales de la llamada ‘flota en la sombra’” que suministra hidrocarburos al país. Tras el abordaje, los guardacostas estadounidenses escoltaron al Grace hasta el puerto de Progreso, en el estado mexicano de Yucatán, donde la Marina mexicana confirmó que la embarcación transportaba combustible.
En el operativo participaron dos navíos, un avión de vigilancia marítima HC-144 y un equipo táctico de la Guardia Costera, según detalla el comunicado.

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La interceptación del Grace se produce tras el abordaje y detención a principios del pasado verano del Jaira Provider, otro buque que cargaba combustibles y navegaba bajo bandera de San Cristóbal y Nieves, por parte de Estados Unidos.
Cuba vive una profunda crisis energética desde mediados de 2024 causada en parte por un sistema eléctrico obsoleto y sin mejoras, una situación agravada desde enero pasado por el bloqueo petrolero de EU —que se enmarca en una estrategia de presión sobre el Gobierno cubano por parte de Washington.
En ese contexto, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel cuestionó el viernes, al participar en un podcast, las recientes medidas aprobadas por Estados Unidos contra empresarios privados cubanos y sostuvo que el supuesto interés de ese país en el bienestar de la gente de la isla es una “mentira”

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