Erradicar la pobreza en México podría tomar más de un siglo si el país mantiene el ritmo actual de avance. De acuerdo con un diagnóstico de la organización no gubernamental (ONG) Acción Ciudadana Frente a la Pobreza (ACFP), la meta de eliminar casi por completo la pobreza en las comunidades indígenas se extendería a un plazo de 151 años; es decir, hasta el próximo siglo y erradicar la pobreza en general tardaría 57 años al ritmo observado entre 2016 y 2024.
En este caso, Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de esta ONG, comentó que se trata de una deuda histórica que refleja la desigualdad estructural en el acceso a educación, salud, empleo y servicios básicos.
- El Dato: La CDMX demorará en su proceso para erradicar la pobreza aproximadamente 96 años; para Guerrero, Chiapas e Hidalgo el pronóstico supera el siglo.
“México no puede esperar 151 años para que una niña indígena salga de la pobreza”, advirtió Gómez Hermosillo.
Añadió que México corre el riesgo de incumplir el compromiso asumido ante la ONU en 2015, cuando se adoptó la Agenda 2030 y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. El primero de ellos, “Fin de la pobreza”, fijó la meta de reducirla a la mitad en todos los grupos de población y regiones del país para 2030. Sin embargo, el avance ha sido desigual y las brechas sociales persisten entre territorios y generaciones, destaca el análisis presentado con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se celebra este viernes.
Gómez Hermosillo aseguró que entre 2016 y 2024, el porcentaje de personas en situación de pobreza en México pasó de 42 a 30 por ciento, si bien se trató del mayor descenso desde que se realiza la medición multidimensional del fenómeno, la organización señaló que esta reducción no basta para cumplir con las metas internacionales.
- 18 por ciento disminuyó la pobreza entre 2016-2024: ACFP
“Son tres situaciones las que se tienen que atender y brindar para todas las personas. Uno, alternativas económicas inclusivas y sustentables; dos, garantizar servicios públicos y tres, una economía sostenible para un planeta vivible”, mencionó.
El experto explicó que el panorama es aún más crítico para los grupos más vulnerables. Para la población joven, el fin de la pobreza se alcanzaría en 62 años; para adolescentes, en 75; para niñas y niños, en 84 años.
Indicó además que la desigualdad territorial también “es evidente”. Mientras que siete estados, como Baja California, Coahuila, Nuevo León y Chihuahua, podrían erradicar la pobreza en menos de 25 años, otras 10 entidades, entre ellos Querétaro, Jalisco, Hidalgo y Yucatán, tardarían entre tres y cinco décadas.
“En doce entidades, incluida la Ciudad de México, el proceso podría extenderse hasta 96 años, y en Guerrero, Chiapas y Campeche el horizonte supera el siglo”, lamentó Gómez Hermosillo.
El informe subrayó además que las carencias sociales no se limitan al ingreso. Con el ritmo actual, México tardaría 39 años, es decir, hasta 2064, en reducir a la mitad la falta de acceso a la seguridad social, y más de dos siglos en eliminarla en su totalidad.
“La pobreza no se puede erradicar sin garantizar derechos”, advirtió la organización, al señalar que los programas de transferencias monetarias no bastan para sacar a las personas de la pobreza.
Añadió que la reciente reducción del número de personas pobres se explica en buena medida por la mejora de los ingresos laborales, pero aún 30 por ciento de los trabajadores formales perciben salarios por debajo del costo de la canasta básica.
“Los avances no deben hacernos cantar victoria; erradicar la pobreza para todo el país sigue muy lejos”, dijo Rogelio Gómez Hermosillo.
PLAN DE ACCIÓN. La organización planteó que existen caminos viables para acelerar el paso. Entre ellos, destacó la necesidad de impulsar alternativas económicas sustentables en comunidades indígenas y rurales, así como fomentar empresas sociales con acceso a crédito y canales de comercialización directa.
Además, propuso también fortalecer la nutrición y los cuidados en la primera infancia, garantizar educación de calidad en las zonas con mayor rezago y mejorar la vinculación de los jóvenes con el empleo a través de programas de formación técnica y educación dual.
En el ámbito laboral, el colectivo recomendó avanzar hacia un salario digno, con una recuperación gradual del salario mínimo general que permita cubrir al menos el costo de dos canastas básicas, además de promover que las empresas adopten de manera voluntaria sueldos de por lo menos 13 mil 400 pesos mensuales libres de impuestos.
Asimismo, consideró indispensable crear un régimen simplificado de afiliación al IMSS para trabajadores agrícolas y de microempresas, con el fin de alcanzar la cobertura universal de salud.
La ONG enfatizó que para romper las inercias de exclusión es necesario armonizar el desarrollo económico con la protección ambiental, y hacerlo con la participación de comunidades, empresas y autoridades locales.
“No bastan las transferencias monetarias, hacen falta servicios públicos de calidad, oportunidades productivas y un enfoque integral que ponga al centro a las personas”, señaló Hermosillo.