La Reserva Federal mantuvo sin cambios las tasas de interés referencial, en medio de lo que el presidente del banco central estadounidense, Jerome Powell, calificó como una clara mejora en las perspectivas de crecimiento económico y una disminución de los riesgos tanto para la inflación como para el empleo.
“La economía nos ha sorprendido una vez más con su fortaleza”, afirmó Powell en una rueda de prensa tras la votación de los responsables de la Fed que por 10 votos a dos decidieron mantener la tasa de referencia en el rango del 3.50 por ciento a 3.75 por ciento, tras una reunión de dos días.
Powell remarcó el amplio apoyo interno a la decisión y afirmó que la Fed sigue “bien posicionada” para evaluar cuándo o si será necesario otro recorte de tasas.
“Podría haber combinaciones, infinitas combinaciones que nos llevarían a querer actuar”, afirmó, citando como dos de esas posibilidades el debilitamiento del mercado laboral o el descenso de la inflación hasta el objetivo del 2.0 por ciento de la Fed.
Desde la última reunión de la Fed en diciembre, cuando se produjo la tercera baja consecutiva de las tasas, “los riesgos al alza de la inflación y los riesgos a la baja del empleo han disminuido. Pero siguen existiendo”, afirmó Powell, al asegurar que “creemos que nuestra política está en un buen lugar”, agregó.
La declaración de la Fed no ofreció ninguna pista sobre cuándo podría producirse otra reducción en los costos de deuda, señalando que “el alcance y el momento de los ajustes adicionales” a la tasa dependerían de los datos entrantes y de las perspectivas económicas.
El banco dijo que la inflación “sigue algo elevada”, mientras que el mercado laboral se ha ido estabilizando.
La Fed señaló que “el crecimiento del empleo se mantiene bajo”, y eliminó el lenguaje que decía que los riesgos a la baja para el empleo habían aumentado.