Durante el primer mes del año, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en una tasa anual de 3.79 por ciento, lo que significó un crecimiento respecto al 3.69 por ciento que se observó en el mes inmediato anterior. Con ello sumó dos meses de aumentos consecutivos, impulsado por los precios de los cigarros y refrescos.
Con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el índice subyacente, el cual excluye los elementos más volátiles como la energía y los alimentos no elaborados, registró un incremento de 4.52 por ciento, su nivel más alto en al menos 22 meses; mientras que el índice no subyacente incrementó 1.39 por ciento.
- El Dato: Yucatán es el estado que mayor incremento registró en el INPC en enero: 1.17%; mientras que Baja California Sur presenta la disminución más pronunciada: -0.11%.
En su comparación mensual el índice general repuntó 0.38 por ciento, conformado por el componente subyacente, que registró un incremento de 0.60 por ciento, con los precios de las mercancías subiendo en 0.92 por ciento y los servicios en 0.30 por ciento.
En tanto, el no subyacente cayó 0.36 por ciento, por un descenso de 0.86 por ciento en los productos agropecuarios y un leve crecimiento de 0.03 por ciento en los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno.
Al interior del indicador subyacente y a tasa anual, los alimentos, las bebidas y el tabaco registraron un crecimiento de 6.13 por ciento; seguido por las colegiaturas que incrementaron en 6.02 por ciento y otros servicios aumentaron en 5.27 por ciento.
- El Tip: El limón fue de los productos con mayor variación durante el periodo de referencia, con 21.21% de repunte mensual.
Por su parte, en el no subyacente, las tarifas autorizadas por el Gobierno fueron las que más crecieron con un repunte de 5.85 por ciento; seguido de los pecuarios, que incrementaron 3.91 por ciento impulsando a los agropecuarios con un crecimiento anual 1.52 por ciento.
De acuerdo con un análisis de Grupo Financiero Banamex, la variación respondió, en gran medida al repunte en los precios de mercancías alimenticias, asociado al incremento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se realizó a bebidas y cigarrillos.
“En términos anuales la inflación general pasó a 3.79% desde 3.69% en diciembre, interrumpiendo la tendencia a la baja registrada en meses anteriores, lo que anticipamos se mantendrá en los siguientes meses”, destacó la institución financiera en un análisis.
Pese al repunte de la inflación en el primer mes del año, analistas de Kapital Bank sostuvieron que la inflación general repuntó menos de lo esperado en enero; sin embargo, destacó que la subyacente superó las expectativas.
- 61.3 por ciento Incrementó el INPC anual en bebidas y tabaco
“Como ha sido una costumbre de los últimos meses, la inflación general parece mostrar un comportamiento relativamente positivo, pero explicado en mayor medida por el componente no subyacente, rubro sobre el que la política monetaria tiene escaso control. Al mismo tiempo, la parte subyacente no parece dar tregua y se mantiene en niveles altos”, destacó el área de análisis de Kapital.
En este sentido, refirió que dadas las condiciones anteriores, se considera que el Banxico fue acertado al anunciar una pausa la semana pasada en el ciclo de recortes en la tasa de interés referencial, por lo que se considera que “ésta debería extenderse hasta que el rubro subyacente comience a ofrecer algunas señales de disminución”, añadió.
En otro análisis, ahora realizado por Banco Base, lo que se destaca del indicador dado a conocer por el Inegi es que a tasa anual, la inflación al consumidor se ubicó en 3.79 por ciento, lo que significó su séptimo mes al hilo por debajo del 4.0 por ciento; sin embargo, para el departamento de análisis, eso no es del todo positivo.
Lo anterior, debido a que la inflación general se aceleró con respecto al mes pasado, y la “baja” inflación general obedece al componente no subyacente, que en enero se ubicó en 1.39 por ciento e hila siete meses por debajo del 2.5 por ciento, actuando como fuerza bajista sobre la inflación general.
Asimismo, explicó que la inflación subyacente, que es la que determina la trayectoria de la inflación en el mediano y largo plazo, sigue arriba del 4.0 por ciento y no muestra señales de que podría empezar a desacelerarse hacia el 3.0 por ciento. “Inclusive en enero del 2026, se ubicó en 4.52 por ciento, siendo la inflación más alta desde marzo del 2024”, destacó.
De nueva cuenta, si se consideran estos datos, para Banco Base no hay señales claras de una desaceleración de la inflación, por lo que se observa un riesgo al alza sobre la misma y por ende, no sería apropiado permanecer dentro del rango de la tasa neutral, “sobre todo con un balance de riesgos al alza”, añadió.
Explicó que a futuro, al menos tres factores ponen en riesgo la disminución de la inflación: que la inflación subyacente siga subiendo, que el efecto del incremento en el IEPS no sea de una sola vez y se siga reflejando en la inflación del subcomponente de mercancías alimenticias y que la inflación no subyacente, un componente muy volátil que se ha mantenido bajo, pueda repuntar rápidamente.


