LA CONFERENCIA de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés) advirtió que el crecimiento del comercio mundial podría desacelerarse este año, al pasar de 4.7 por ciento en 2025 a un rango de entre 1.5 y 2.5 por ciento en 2026, en medio del aumento de tensiones geopolíticas que impactan directamente en los mercados energéticos.
“El comercio inició 2026 con bases sólidas, pero se prevé que pierda dinamismo a medida que avance el año. Se estima que el crecimiento del comercio mundial de mercancías se desacelerará de alrededor de 4.7 por ciento en 2025 a entre 1.5 y 2.5 por ciento en 2026, a medida que se debilita la demanda global y aumenta la incertidumbre”, señaló el organismo.
- 95% cayó el tránsito de buques sobre el estrecho de Ormuz
La UNCTAD atribuyó este menor dinamismo a la guerra en Medio Oriente, que ha afectado los flujos de petróleo y gas, ya que el estrecho de Ormuz, principal corredor para el tránsito de estos recursos, permanece cerrado, con un desplome de 95 por ciento en el tránsito de buques.
“Los choques energéticos se han convertido en el principal canal por el que el conflicto afecta al comercio y la economía global”, informó la organización.
En este contexto, el comercio ha enfrentado interrupciones ante las dificultades en el transporte de petróleo y gas natural licuado, que dependen en gran medida de las rutas del golfo, lo que ha presionado al alza los costos de estos recursos y una reducción de sus volúmenes, lo que prolongaría las presiones inflacionarias.
“Las interrupciones representan un importante shock de oferta, elevando los precios mientras afectan la demanda”, señaló el organismo.
Por ello, la suspensión del tránsito marítimo también impacta de manera negativa a los mercados financieros, al generar presiones a la baja sobre las monedas de los países en desarrollo, lo que a su vez encarece las importaciones de combustible y alimentos. Este encarecimiento incrementa los costos para estas economías y puede traducirse en mayores niveles de endeudamiento, ante la necesidad de financiar dichos gastos en un entorno de mayor incertidumbre.
- El Tip: Analistas prevén que debido a la incertidumbre por la guerra en Medio Oriente, se espera una mayor inestabilidad en los mercados.
“El aumento de las tensiones geopolíticas incrementa la incertidumbre, lo que dificulta prever los resultados económicos y supone un obstáculo adicional para la inversión y el comercio”, destacó el organismo internacional.
Estos desafíos impactan con mayor intensidad a las economías en desarrollo, debido a que muchas ya presentan altos niveles de vulnerabilidad en su deuda. Esto implica que más de 3 mil millones de personas viven en países que destinan más recursos al servicio de la deuda que a sectores como salud o educación, lo que reduce su capacidad para enfrentar nuevos choques económicos.
“Los efectos son más graves en las economías en desarrollo. Estas presiones también aumentan los riesgos para la seguridad alimentaria y complican la gestión de la política económica”, expuso la Conferencia de Comercio y Desarrollo.
La organización subrayó que, en conjunto, la interrupción de los flujos energéticos, el aumento de precios, la desaceleración del comercio y condiciones financieras más restrictivas, generan un entorno de mayor incertidumbre y riesgo. Este escenario podría provocar mayor inestabilidad en los mercados y afectar a la economía global, especialmente si las condiciones se mantienen por más tiempo.
“Si las interrupciones persisten, la situación podría evolucionar hacia una crisis en cascada con profundas consecuencias para el desarrollo”, concluyó.