INCLUSO CUANDO apenas el pasado 8 de abril Magnicharters aún lanzaba ofertas de vuelos a través de sus canales de venta, hoy sus mostradores están solos y llenos de polvo, a causa de las obras de remodelación que se realizan en la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Detrás de cintas de seguridad, más de una veintena de trabajadores perforan el piso de los mostradores de la aerolínea que, de acuerdo con un empleado, desde el pasado lunes que comenzaron los trabajos en este tramo, los trabajadores de Magnicharters dejaron de asistir.
- El Tip: En México, cada crisis sectorial ha eliminado alguna aerolínea. En 2008 detonó al menos cinco salidas casi simultáneas.
Al preguntar qué pasará con los afectados, el trabajador de la terminal señaló que desde esta semana, cuando dejaron de asistir los colaboradores de la aerolínea, la única vía para atender a los pasajeros es a través de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
“La única forma en la que puedes saber qué va a pasar con tu vuelo es a través del módulo de la Profeco, ya no hay más. Ahí en la puerta 2 hay uno, diles que estos días era el vuelo y ellos te van a decir qué procede, pero ya no busquen a la aerolínea porque pues ya ni vienen, con esto (las obras) ¡vámonos! Ya no vinieron”, aseguró el trabajador quien pidió el anonimato.
En entrevista con Al Mediodía con Solórzano, José Suárez Valdez, vocero de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), sostuvo que la situación de la compañía comenzó a agravarse en la última semana; sin embargo, recordó que esta situación ya venía complicándose desde finales del año pasado.
“Es algo que ya se venía viendo. Es una situación lamentable, primero por los pasajeros, todos los que se quedaron en algún destino sin poder hacer su viaje y en segundo, por todos los trabajadores y todos los pilotos”, dijo José Suárez.
El vocero añadió que de esta situación, se debe resaltar que no es posible que las aerolíneas continúen cerrando de un día para otro, como ha sucedido en los últimos años, ya que es importante destacar que al ser una concesión federal, no debería suceder nada de lo que se ha observado en los últimos años.
Durante las dos décadas pasadas, al menos 10 aerolíneas mexicanas se quedaron en suelo; sin embargo, las quiebras o ceses han sido complicadas. En 2020-2021 la aerolínea Interjet tuvo un cierre y posteriormente una quiebra, con una deuda superior a los mil 200 millones de dólares que dejó sin trabajo a miles.
Dos años después, en 2023, la aerolínea Aeromar informó de una crisis financiera prolongada que arrastraba desde 2018 y que se agravó con adeudos de combustible con Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA).
Sin embargo, un caso realmente emblemático es Mexicana de Aviación, que suspendió operaciones en 2010 y fue declarada en quiebra en 2014, Este hecho, sin duda, marcó el inicio de una serie de colapsos que incluyeron a Aviacsa, Aerocalifornia, entre otros.
En todos ellos se repiten patrones estructurales que analistas esperan, sean atendidos de manera inmediata, como altos costos operativos, endeudamiento, problemas de liquidez y, en algunos casos, fallas administrativas o de seguridad, en un entorno además golpeado por la volatilidad del precio del combustible y la crisis financiera global de 2008.


