La canasta alimentaria, durante junio, tuvo un costo de mil 907.63 pesos en zonas rurales, mientras que las áreas urbanas fue de dos mil 553.37 pesos, es decir, en su comparación anual observó un incremento de 3.1 y 4.6 por ciento, respectivamente; analistas indicaron que, pese al aumento, el valor se moderó a tasa mensual, pero en las ciudades superó la inflación general anual de 3.4 por ciento del sexto mes del año.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el aumento de la canasta alimentaria en zonas rurales y urbanas fue ocasionado, en orden de incidencia, por los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar con una variación de 6.3 por ciento; seguido de la papa, con 66.7 por ciento y el jitomate, 19.4 por ciento.
- El Dato: la incidencia mensual en el valor monetario de alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, en el ámbito rural, fue de 430.90 pesos, y en el urbano, 790.74 pesos.
El área de Estudios Económicos de Banamex destacó que si bien en la comparación con junio de 2025 hubo un alza, las cifras de mayo resultaron ser más altas, también en la comparación anual; por ejemplo, en áreas urbanas fue de 6.9 por ciento y en las rurales de 6.3 por ciento.
Mientras que, en su comparación mensual, la canasta alimentaria o bien las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI) de junio disminuyó 2.7 por ciento en zona rural y 1.7 por ciento en urbana. Y el jitomate, chile y el huevo de gallina blanco y rojo fueron los alimentos que mayor incidencia tuvieron en la reducción, “aunque los dos primeros con mayor incidencia en el urbano y el tercero en el rural”, agregó el Inegi.
Los analistas destacaron que la baja en la inflación durante junio ayudó en el menor deterioro de las líneas de pobreza, debido a que la inflación mensual fue la menor de la que se tiene registro desde 1969, derivado de una disminución en el precio de las verduras y de productos pecuarios, “estos resultados contribuyeron a la contención del aumento del valor de la canasta alimentaria o línea de pobreza extrema”.
Por su parte, las Líneas de Pobreza por Ingresos (LPI), que consideran tanto a la canasta alimentaria como a la de bienes y servicios, también registraron un incremento de 3.4 y 3.9 por ciento, en zonas rurales y urbanas, respectivamente, en su comparación con junio de 2025.
En el mes de referencia, la canasta alimentaria y no alimentaria rural ascendió a tres mil 503.97 pesos y la del ámbito urbano fue de cuatro mil 888.22 pesos, “el monto en el urbano fue 40 por ciento superior al del rural”, indicaron.
“El rubro de canasta alimentaria fue el que tuvo la mayor incidencia en ambos ámbitos. Siguieron los rubros de prendas de vestir, calzado y accesorios y el rubro de artículos de esparcimiento en ambos ámbitos, con mayor incidencia en el urbano”, añadió el instituto de estadística.
En el ámbito rural, la canasta alimentaria fue la de mayor incidencia para el alza, pero sólo registró un incremento de 3.1 por ciento; el transporte público tuvo una variación anual de 8.1 por ciento y los cuidados personales de 3.8 por ciento.
Respecto al ámbito urbano, la canasta alimentaria fue la de mayor incidencia y tuvo un alza de 4.6 por ciento; el transporte público, 7.5 por ciento y la educación, cultura y recreación, 5.8 por ciento.
CSP anuncia reunión con las armadoras
