Tipo de cambio — El peso mexicano avanzó ayer por segunda jornada consecutiva, mientras los mercados centraron su atención en las minutas de las reuniones más recientes de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y del Banco de México, que podrían ofrecer nuevas señales sobre la brecha monetaria entre ambos países.
La expectativa de un menor diferencial de tasas entre Estados Unidos y México ha presionado recientemente a la moneda, ante el temor de que disminuya el atractivo de las operaciones de carry trade, que buscan aprovechar los mayores rendimientos de los activos locales y durante años han apuntalado al peso.
La divisa mexicana operaba en 18.0845 por dólar en la recta final de los negocios, con una apreciación de un 0.33 por ciento en su segunda sesión de ganancias. El jueves pasado, llegó a debilitarse hasta 18.4330 unidades, un nivel no visto desde noviembre de 2025.
El repunte de la moneda ocurrió en medio de un fortalecimiento global del dólar, a medida que el euro se hundió, y una caída de los precios del petróleo, tras un incremento de las exportaciones de crudo desde Oriente Medio.
Las actas de la Fed, previstas para el miércoles, llegarán después de que datos laborales de Estados Unidos divulgados el viernes redujeron las expectativas de otro aumento de tasas en octubre, tras el ajuste aplicado en septiembre.
En México, los operadores esperan para el jueves las minutas del banco central y datos de inflación de septiembre.
De acuerdo con analistas técnicos de Grupo Financiero Monex, el mercado muestra señales de una menor presión compradora para el tipo de cambio.
“Consideramos que podría entrar en una fase de consolidación lateral con sesgo bajista, en tanto se mantenga contenida la demanda por coberturas cambiarias y activos de refugio, principalmente en dólares”, dijo la firma en un reporte.
La Bolsa Mexicana también cerró con ganancias por segunda jornada. El índice líder S&P/BMV subió 0.69 por ciento, a 64 mil 975.08 puntos.
