Consejo Coordinador Empresarial

T-MEC: CCE afirma que EU necesita a México para tener más competitividad

“Podemos viabilizar y hacer eficientes las cadenas de valor y podemos darle a Estados Unidos la competitividad que no tiene", declaró el presidente del CCE

Carlos Salazar Lomelí
El dirigente del CCE, Carlos Salazar, destacó que Estados Unidos necesita de México Foto: Cuartoscuro.
Por:
  • Ana Martínez

Con el T-MEC, México tiene la oportunidad de sustituir las importaciones que Estados Unidos le hace a China, así como aumentar su competitividad frente a otras potencias, por lo que ellos nos necesitan a nosotros y “no es la buena fe nortamericana que va a ayudar a su vecino que está pobre”, expresó Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Durante su participación en el conversatorio "T-MEC, motor de crecimiento económico", organizado por la Secretaría de Economía (SE) en el primer aniversario del acuerdo comercial, afirmó que México se debe preparar para que, en la revisión del tratado que se hará en cinco años, los socios comerciales no busquen inventar algún incumplimiento.

“Podemos viabilizar y hacer eficientes las cadenas de valor y podemos darle a Estados Unidos la competitividad que no tiene. Necesitan de nosotros. No es el favor que nos van hacer, no es la buena fe nortamericana que va a venir a basarse en ayudar a su vecino que está pobre y que de alguna manera quiere un desarrollo. Nos necesitan”.

Carlos Salazar Lomelín

El empresario aseguró que México ”como siempre” va a cumplir con sus compromisos internacionales, algo que realizó incluso en medio de crisis económicas, como la del COVID-19 el año pasado; y aún con acusaciones de que no lo hace, refiriéndose a las demandas laborales que interpuso Estados Unidos contra México recientemente.

Conviene recordar que el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida que ofrece el T-MEC fue usado por primera vez para atender una demanda estadounidense sobre presuntas violaciones a los derechos de los trabajadores de la planta de General Motors, en Silao, Guanajuato; la segunda vez fue contra la planta Tridonex, en Matamoros Tamaulipas.

Al respecto, Carlos Salazar Lomelín comentó que juzgar el compromiso del país por dos casos entre miles de contratos y relaciones que hay entre México y Estados Unidos “es tan pequeño que no debería tener la atención tan increíble que se le ha querido dar”.

En el mismo evento participó Francisco Cervantes Díaz, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), quien refirió que es pertinente que haya compromisos para atender la diversificación de los sectores industriales en las cadenas de valor de la producción comercial, dar mayor conectividad y promoción al sur-sureste del país y robustecer los procedimientos que optimicen los derechos de la democracia sindical.

También, dijo, se tienen que generar mayores espacios de intercambio para la cooperación regional en el ámbito digital y propiciar las mejores prácticas en términos de desarrollo sustentable, medio ambiente y energías limpias, en armonía con las potencialidades energéticas tradicionales.

Humberto Jasso, representante del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), comentó que hay muchos retos a futuro con el socio comercial, porque además de los temas del T-MEC, se enfrentan a cinco investigaciones adicionales contra exportaciones hortofrutícolas de Estados Unidos a México: fresa, pimiento morrón, frambuesa, calabaza y pepino.

México es la solución y no el problema para Estados Unidos

Por otro lado, el líder del Consejo Coordinador Empresarial, que recientemente ratificó otro año al frente de la organización, hizo énfasis en que en el tema migratorio México es la solución y no el problema, ya que provee de trabajadores a Estados Unidos, pues por ellos mismos no tienen la capacidad de hacer sus obras sin mano de obra mexicana.

“El mensaje que tenemos que seguir dando es organicémonos, nosotros tenemos gente, Guatemala, Honduras, El Salvador tienen gente. Nadie quiere pasar ilegal, está obligado a hacerlo porque no les dan opciones. Con esto, gana Estados Unidos, porque tendría personal; gana México y los tres países referidos, porque sería una válvula mientras nosotros no seamos capaces de crear nuestros propios empleos. Así, gana la productividad de la zona”, anotó.