Pianista de linaje charanguero en la ejecución de danzón, mambo, chachachá, son, descarga y bolero. Cuando Guillermo Rubalcaba (1927-2015) entra en el puente con un solo, el bailador ajusta los pasos a la escalada de notas para ser testigo de un milagro. “Todo lo que hago en la improvisación lo aprendí oyendo a mi padre. Todavía lo escucho y me sigue sorprendiendo el oscilante montuno que edifica en los intervalos”, ha dicho su hijo, Gonzalito Rubalcaba, uno de los grandespianistas del jazz contemporáneo.
La Charanga Típica aparece en Cuba a finales del siglo XIX con un formato de flauta, clarinete, tres violines, contrabajo, timbales, tumbadora, güiro y piano. La nómina de pianistas danzoneros/charangueros/soneros es amplia: de Antonio María Romeu a Rubén González, de Oreste López a Pérez Prado, de Lilí Martínez a Peruchín, de René Touzet a Bebo Valdés, de Frank Emilio a Chucho Valdés, de Rufino Roque a Cesar Pedroso, de Hilario Durán a Manolito Simonet, de Miguel de Armas a Angel Laborí, de Gonzalo Romeu a Emiliano Salvador, de Roberto Fonseca a Osmany Paredes, de Pepesito Reyes a Alfredo Rodríguez, de Rolando Luna a Daniel Amat, de Alfredito Valdés a Tony Pérez...
[caption id="attachment_670499" align="alignleft" width="300"] Por eso yo soy cubano Artista: Charanga Rubalcaba Género: Danzón, Chachachá, son... Disquera: EuroTropical[/caption]
Guillermo Rubalcaba estudio piano, violín y clarinete. Debutó como pianista en la radioemisora CMAB de Pinar del Río en los años 50, alternando como violinista y saxofonista en la Orquesta de Ñico Suárez, CMQ, Orquesta Montecarlo y el combo Los Churumbeles. A partir de los 60 trabaja en clubes habaneros: Maxim, El Gato Tuerto y el St. John’s. Fue durante varios años tecladista de la Orquesta de Enrique Jorrín, el creador del Chachachá.
Miembro de la Charanga Típica Cubana de Conciertos, de Odilio Urfé, y director/fundador de Charanga Rubalcaba, impuso un estilo montunero de cadencioso vaivén en que confluyen la espontaneidad y la imaginación armónica. Escucharlo en los danzones “Una rosa de Francia”, “La Reina Isabel” o “Pueblo nuevo”: suceso único de la música bailable de la Isla. Bolerista de delicada glosa: “Noche cubana”, “Vanidad”, “Si me pudieras querer”… / Sonero de pertenencia: “Bruca manigua”. Chachachá empinado: “El baile del suavito”, “La mulata del chachachá”. Danzonete: “Rompiendo la rutina”. Descarga cubana: “Piano y violín”, “Descarga Rubalcaba”.
Sus discos más emblemáticos: Vivencias (Artex, 1987), Por eso soy cubano (Eurotropical, 1994), Fundadores del sabor (RTV, 1995), El danzón de la reina Isabel (Muxxic, 2000), Pasado y presente (Pimienta, 2002), Corazón abierto (Eurotropical, 2002), Entre dos generaciones (Envidia, 2003), Noches cubanas en el Café del Mar —con Luis Frank Arias— (Universal Music, 2009), Los pianistas —con César Pedroso— (Termidor, 2011). / Dos lagrimas/Cigala: “Dos cruces” (Jiménez Salazar), “Compromiso” (García Segura), “Historia de un amor” (Eleta Almarán) y “Compasión” (Orlando Brito): zumban en eco interminable. Tumbao’Rubalcaba: son, descarga, mambo, danzón, chachachá, bolero y jazz. Fronda de cadencia inigualable: Rubalcaba llega y la charanga suena como nunca: empalme de pasado y presente: tradición y modernidad: boscajes de exaltadas inscripciones armónicas-rítmicas. Como en el ayer: un hoy eterno en la crónica de la pianística cubana.