Acusa AMLO “hampa del periodismo”

Foto: larazondemexico

Como Luis Donaldo Colosio, el malogrado candidato presidencial del PRI en 1994, solía referirse al también desaparecido Manuel Camacho Solís que siempre estuvo en contra de su postulación, el Presidente Andrés Manuel López Obrador no tiene remedio.

Con  esa enfermiza obsesión que tiene de acusar por acusar a quien le cuestione o critique, ayer arremetió una vez más contra medios de comunicación y comunicadores que dan cuenta de lo que ocurre con sus acciones, acusó al “hampa del periodismo”, por lo que ocurre en el sector salud, sin dar nombres, como es su costumbre, y anticiparse con un “no son todos, no, no, no”, a la reacción que habría.

DE ESTO Y DE AQUELLO…

El pleno de la Cámara de Diputados discutió, aprobó en comisiones y en el pleno mantuvo el consenso de los grupos parlamentarios, como ocurrió la semana pasada en el Senado de la República, y dio luz verde a las leyes secundarias de la Guardia Nacional, con lo que despejó dudas y preocupaciones de los integrantes de éste de que podrían hacerles modificaciones.

Desde antes del inicio de la única sesión del periodo extraordinario, al que fueron convocados por la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, el líder de la mayoría en San Lázaro, Mario Delgado, anticipó que los diputados procurarían mantener la coincidencia de opiniones, habida en la Cámara alta, para aprobar esas  leyes.

Si es o no cierto que la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, le presentó su renuncia al Presidente y que éste no se la aceptó, seguramente que con la designación de Ricardo Peralta Saucedo, como nuevo subsecretario en sustitución de Zoé Robledo Aburto, más pronto que tarde tendrá que redactar otra.

Abogado egresado de la UNAM, con maestría en Derecho Constitucional con especialidades en procuración de justicia, delincuencia organizada, seguridad nacional, sistema penal oral y prevención de lavado de dinero y anticorrupción, era Administrador General de Aduanas en el SAT.

La jefa de este organismo, Margarita Ríos-Farjat, quien antes de ocupar ese cargo colaboraba en el diario Reforma, se quejó en marzo pasado, publicado en ese diario, de “múltiples irregularidades” de él y le ordenó “someterse a la cadena de mando” de ese órgano tributario, no “emitir boletines con reglas de comercio exterior” ni operar su propia política de comunicación social con cuenta independiente de Twitter y Facebook.

De actuar igual en su nueva encomienda, habrá que ver si la exministra de la Corte, no llega a sentirse, o ser, rebasada por su nuevo colaborador, como le ocurriera a la jefa del SAT, y se vea obligada a presentar su segunda  renuncia, si es que, como se aseguró hace unos meses, lo hizo y  su jefe no aceptó.

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