Lejos de amainar, arrecia el escándalo originado por la llamada “Ley Bonilla”: seis de los 12 diputados del PAN que aprobaron la reforma para ampliar de dos a cinco años el mandato del gobernador electo de Baja California, a los que la dirigencia nacional blanquiazul inició un proceso de expulsión, renunciaron a la bancada del Congreso, en tanto que otros tres que son investigados por su mismo partido, están en riesgo de quedar fuera también de sus filas.
Al mismo tiempo se confirmó que el actual gobernador panista, Francisco Vega de Lamadrid, se alista a presentar en la Suprema Corte de Justicia de la Nación una demanda de inconstitucionalidad sí, como se ha anunciado, el Congreso promulga la aberrante reforma que él se negó a firmar y publicar en el Diario Oficial para que entrara en vigor.
DE ESTO Y DE AQUELLO…
Por primera vez que se recuerde, a un presidente de la Cámara de Diputados, y que por ello Porfirio Muñoz Ledo lo es también del Congreso de la Unión, le fue celebrado su cumpleaños 86 con una exposición fotográfica en el Museo Legislativo en San Lázaro, a la que fue llevado en silla de ruedas y con apoyo médico, dado su delicado estado de salud, para recibir felicitaciones y reconocimiento de sus colegas, tras lo cual pronunció un discurso en el que recordó anécdotas y hechos a lo largo de su trayectoria.
De él recordamos haber sido el primer diputado federal en interpelar a un Presidente de la República, Miguel de la Madrid, en la lectura de su último informe; proponer, y lograr, que la sesión de Congreso General, el 1 de septiembre, que él bautizó como “Día del Presidente”, fuera a las cinco de la tarde, según lo establece la Constitución, y no a las 11 de la mañana, como tradicionalmente se había establecido.
Y los reporteros de antaño que cubrían las sesiones en San Lázaro no olvidarán que fue él quien propuso, y también logró, que fueran confinados en lo que se conoció como “corral de la ignominia”, del que quedó prohibido salir a hacer entrevistas con los diputados en las curules en el recinto legislativo.
Hoy por hoy, Muñoz Ledo, desde el cargo que ocupa, está convertido en un severo crítico de varias de las acciones del gobierno lopezobradorista y en particular del manejo que se le ha dado al conflicto migratorio, utilizar a la Guardia Nacional para impedir el paso a migrantes de Centroamérica, convirtiéndose en “socios de la migra” de Estados Unidos en nuestra frontera sur, y acusar a la Secretaría de Gobernación de perseguirlos y convertir al país en una “jaula” para ellos.

